El investigador que interrogaba a las paredes

25ª parte

Rodrigo se alejó de ellos y Sam tomó su lugar. Antonio creyó que no lo haría, pero se echó sobre él como una tigresa y le mordió en el cuello sin darle la menor opción a defenderse. Cayeron al suelo y se golpeó la cabeza con el frío mármol sin perder el sentido. Creyó que se partía el cráneo a juzgar por intenso y punzante dolor que azotó a todo su cerebro.

— ¡Suéltale, cabrona! —Gritaba Ángela mientras la tiraba del pelo con todas sus fuerzas y trataba en vano de separar la boca de su cuello.

Antonio notó que sus pensamientos se volvían confusos mientras se preguntaba por qué había confiado en unos vampiros. Las dudas incluían la perplejidad de que Ángela le estuviera defendiendo con tanta rabia y que con todo el poder que tenía no fuera capaz de conseguirlo.

— ¡Donde demonios te has metido, Génesis! —Chilló Ángela, desesperada.

De pronto un fuerte resplandor inundó la sala. Una mujer vestida de Sol apareció flotando ante él y le sonrió. Por lo visto nadie más pudo verla ya que la lucha no cesaba. ¿Se estaba muriendo y un ángel venía a buscarle?

— Antonio —dijo la aparición— he dejado que esto ocurra para que entiendas lo que tengo que hacer.

— Génesis —reconoció su voz de inmediato.

Acto seguido la mujer vestida de sol tocó a Ángela y su brillo desapareció dentro ella. Los ojos de su defensora ardieron desde el fondo de sus pupilas y al momento arrancó a Samantha de su cuello con tal fuerza que la estrelló contra el botellero con un gran estrépito. La vampiresa quedó aturdida, chorreaba alcohol y cristales partidos y les miró con miedo.

Antonio se levantó llevándose la mano al cuello y Ángela le ayudó. El brillo de sus iris seguía ahí.

— ¿Estás bien? —Le preguntó.

— Sí...  —respondió sin saber quien de las dos era la que se interesaba.

— Ha llegado la caballería —esbozó una sonrisa de satisfacción y supo que Ángela seguía siendo dueña de sus actos.

— Estoy bien, mareado, pero vivo.

Rodrigo observaba a ambos con preocupación dibujada en sus ojos.

— Al fin nos encontramos, Isis. 

Samantha se levantó de un salto y amagó un nuevo ataque pero Rodrigo la detuvo con tan solo levantar la mano hacia ella.

— Eres el último que queda. Ya es hora de que dejes de causar estragos en el mundo.

Esa no era la enérgica voz de Ángela.

— Tú sabes que persigo un fin que lo justifica todo.

— El tiempo de hablar ha terminado —sentenció Ángela con su propia voz.

Le señaló con el dedo índice derecho y brotó de un torrente de fuego cegador.

Las llamas envolvieron al milenario vampiro y se cebaron en él tal y como solía concentrar la oscuridad en un objeto.

El agredido cayó de rodillas y se consumió en el fuego sin emitir un solo ruido. Cuando únicamente quedaban las cenizas, se disipó la llama y sus restos se deshicieron en el aire como ceniza de papel. Sus soldados observaban la escena horrorizados.

Antonio también estaba consternado. Su principal aliado contra Alastor y los monstruos de las islas Bermudas había sido calcinado... Pero, ¿por qué seguía pensando eso? Él provocó todo ese Apocalipsis, fue culpa de Rodrigo.

Lo tenía más que merecido.

Ángela no parecía acusar el cansancio a pesar de la potencia de su ataque. Movió lentamente su dedo hacia Samantha, esbozando una sonrisa victoriosa.

Antonio saltó sobre su brazo para desviarlo apresuradamente.

— No la mates —exclamó.

Pero no logró moverlo ni un milímetro. El fuego brotó de la misma manera y Samantha ardió como una cerilla.

— ¡Detente! —Exclamó—. Solo obedecía órdenes, ¡déjala vivir!

— Yo no soy quien la juzga, lo hacen sus culpas —replicó Ángela impasible.

A diferencia de Rodrigo, Samantha siguió ardiendo entre gritos de suplicio cuando señaló a Jackson y Erika, los otros dos soldados de Rodrigo.

Lara salió corriendo, temiendo ser la siguiente. Se fue por la parte de atrás del local y se escucharon sus pasos en el exterior.

— Antonio ve tras ella. Dile que no tiene nada que temer. Seguramente está asustada.

El aludido aún estaba horrorizado por lo que había visto.

— Y no se lo reprocho—opinó mientras corría tras ella.

Le dolió mucho que Ángela le usara cuando enterró a Fausta en su propia casa. Pero ver cómo achicharraba a Samantha hubiera provocando su más visceral odio si no hubiese estado a punto de ser asesinado por la vampiresa pelirroja, una vez más. El embrujo de Sam le hacía pensar que a pesar de todo ella le consideraba su amigo.

— Cómo voy a convencer a Lara de algo que me cuesta creer incluso a mí.

Al salir se olvidó de sus dilemas morales. La inspectora disparaba a bocajarro a cientos de personas. A cada disparo de su pistola parecían acudir decenas de todas partes. Estos no eran los zombis lentos que él había combatido sino infectados con los ojos inyectados en sangre, rápidos y feroces.

Agarró un cubo de basura medio vacío con ruedas y lo empujó con todas sus fuerzas hacia la mujer policía, que seguía disparando sin  tener balas.

— ¡Apártate! —Gritó cuando se le echaban encima.

Lara obedeció justo para que el basurero pasara a escasos centímetros de su hombro.

— ¡Tenemos que volver, son demasiados!

Lara no se movió por lo que tuvo que agarrarla del brazo y la cintura y tirar de ella mientras los infectados más próximos eran atropellados por el cubo rodante.

Regresaron a la taberna y cerraron la puerta con cerrojo. Dos o tres segundos después los infectados trataron de abrirla sin éxito.

— Faltó poco —dijo él, apartándose de la puerta.

Al volverse hacia el otro lado del pasillo sintió que se detenía su corazón. No quería ver a Samantha y sus dos compañeros convertidos en ascuas ardientes. Pero Génesis estaba en guerra con ellos. A eso había venido, por esa razón eligió a Ángela, para ser letal cuando llegara el momento.

Sin darse cuenta estaba llorando, otra vez él era causante de todo aquello...

Cuando atravesó el umbral vio a los tres seguidores de Rodrigo abrazándose entre lágrimas. Ángela les miraba con gesto serio. Ya no estaba ese fuego en el fondo de sus retinas.

— ¿La has traído? —Preguntó.

— ¿Qué ha pasado? Vi cómo la...

— Génesis ha arrancado la oscuridad de sus almas —respondió Ángela—. Vuelven a ser mortales igual que hizo conmigo.

— ¿Eso es cierto? —Inquirió Lara.

Antonio se volvió y la vio acercarse con cautela detrás de él.

— Todos los que estamos aquí somos mortales —sentenció Ángela—. Y Génesis nos ha dejado en este purgatorio con el fin de que la justicia divina decida quién sobrevive o muerte, ya no volverá. Cada uno de nosotros ha cometido pecados muy graves. Sospecho que ninguno saldrá con vida.

— Ella no es así, ¿por qué iba a dejarnos con vida si luego vamos a morir todos?—protestó Antonio—. De alguna manera saldremos de esta, confío en ella. Seguro que cuando sea necesario volverá a intervenir.

— Su misión es derrotar a la oscuridad elemental —miró a los tres ex vampiros—. No tiene nada más que hacer por aquí. Me dijo que volvía a Edén.

Erika y Jackson seguían abrazados cuando Sam se puso en pie.

— Es una oportunidad, no sé vosotros pero pienso aceptarla y aprovecharla.

— ¿Tienes idea de cómo salir de estas islas?

— Rodrigo lo dijo, Alastor vendrá con refuerzos —Respondió Ángela.

— Sólo hay que sobrevivir hasta que lleguen —dijo Antonio, esperanzado.

— No contéis con ello. Es más fácil reducir el archipiélago a cenizas —intervino Lara.

Al ver las caras serias mirándola al unísono se encogió de hombros.

— Vamos, no me digáis que soy la única que lo ha pensado. Es lo más fácil.

— Te olvidas de Fausta —replicó Erika—. Ella nunca falla.

— ¡Venga! —exclamó Samantha—. Piensa un poco. El que ha muerto en este viaje es Rodrigo y todos nosotros somos mortales. Fausta es la única que sigue siendo inmortal, nos trajo aquí porque sabía lo que pasaría. Salgamos vivos o no de este maldito lugar, las propiedades de ese desgraciado serán de ella.

— No hables así de él, nos ha dado mucho... —respondió dolida Erika.

— No me da ninguna lástima. Vivir amenazada cada día no me agradaba, era un infierno.

— ¿Entonces no deseabas matarme? —Preguntó Antonio.

— Llevaba días sin probar una gota de sangre, habría matado a quien hubiese señalado.

— ¿No hay rencor?

Samantha sonrío.

— Eres sorprendente. Deberías ser tú el que me lo tuviera a mí. Gracias a ti ya no soy un monstruo, estaré eternamente agradecida —respondió.

— Ejem —interrumpió Ángela, enojada— ya que se le atribuye un mérito que no es suyo, dejémonos de monsergas y salgamos de aquí cuanto antes no vaya a ser que nos manden una seta de fuego. ¿Alguna idea?

— Nuestro avión se marchó. Rodrigo les dijo que contactaría con ellos pero no sé cómo pensaba hacerlo —respondió Samantha.

— Lo que está claro es que si no nos damos prisa los supervivientes se llevarán todos los barcos y aviones...

— ¡Hangar 3! —atajó Antonio—. Hay una avioneta lista para despegar.

Todos le miraron desconfiados.

— Puede que su piloto esté reclutando zombis, pero os juro que la he visto.

— Supongo que conoces a otro —desconfió Jackson.

— Yo sé pilotarla, ya lo hice una vez —replicó, inseguro.

— Sigues vivo, eso puede valer —apoyó Ángela.

Antonio la miró agradecido y ella le devolvió media sonrisa de complicidad.

— Pues en marcha —apremió Jackson—, sé dónde conseguir armas.

— No creo que sea buena idea atraer a los monstruos a base de tiros —replicó Antonio.

— Ni lo es que no tengamos modo de abatirlos.

— Estoy de acuerdo con él —dijo Ángela—. No podemos escondernos, debemos movernos deprisa y para eso me sentiría más segura disparando a esos cabrones cuando se me acerquen.

— Llévanos, negro —invitó Erika, entusiasmada.

— Seguidme. Pero no son armas de fuego.


Comentarios: 15
  • #15

    CECILIA (jueves, 16 octubre 2014 21:27)

    Muy interesante, me gustó lo quie hizo Génsesis con los vampiros, pues eso habla de la infinita bondad que hay en su corazón, y aunque dudo que los deje sólos para salir de esa situación en la cual se quedaron, pienso que ella les ha dejado preparado un buen camino para así fortalecer lo que realmente hay dentro de ellos....

  • #14

    Adrián (miércoles, 08 octubre 2014 00:11)

    Continuación...

  • #13

    Yenny (martes, 07 octubre 2014 17:41)

    Ariel creo que te has confundido Sam no muere pero Rodrigo si.

  • #12

    Ariel (lunes, 06 octubre 2014 22:41)

    Me hubiera gustado que Sam o Rodrigo murieran, o sino no es tan creíble

  • #11

    Yenny (lunes, 06 octubre 2014 00:41)

    Esperaba un poco más de resistencia de Rodrigo me parecía que iba a ser mas difícil de derrotar, me gusta la idea que Génesis ayudase a Sam. Jackson y Erika a que ellos no decidieron ese tipo de vida.
    Cualquier cosa puede pasar en la siguiente parte ya que ahora todos son mortales y estan solos, ojalá que sobrevivan todos o la mayoría.
    Ya quiero que sea marte para leer la próxima parte porque parece que será mejor que esta.
    Tony sería interesante una historia desde el punto de vista de Samantha, Jackson y Erika para saber como terminan juntos y lo que sintieron cuando regresaron a ser mortales, espero que se pueda :)

  • #10

    Tony (sábado, 04 octubre 2014 23:25)

    Espero que el próximo martes no os decepcione la parte 26.
    Mejor no cuento más por anticipado, pero creo que se puede decir que la historia acaba de empezar y todo lo anterior ha sido un enorme prólogo.

  • #9

    Chemo (sábado, 04 octubre 2014 23:21)

    Sigo pensando que Ángela y Génesis son los mejores personajes. Debería morir alguien más para que parezca un poco más creíble la historia.
    Continuación

  • #8

    Alfonso (sábado, 04 octubre 2014 20:46)

    La historia se vuelve cada vez más interesante. Rodrigo me parecía un personaje interesante que podría haber aportado algo en el futuro pero cometió el error de confiar ciegamente en Fausta. Espero que se revele pronto el paradero de Alastor.

  • #7

    Jaime (sábado, 04 octubre 2014 06:41)

    Gracias por la aclaración, Tony. Aún me quedan muchas preguntas en el tintero, pero aguardaré hasta que se revele algo más concreto. Tal parece que ésta será una de tus historias más largas.

  • #6

    Tony (sábado, 04 octubre 2014 01:00)

    La oscuridad elemental puede transformar y dar poder a quienes posee, pero al ser libres de ella regresan a su edad real en el momento en que la oscuridad entró sn ellos. Sam tenía unis veinte años, erika quince, Ángela treinta.
    Me alegro de que preguntéis esas cosas, me sirve pa recordarme que son detalles que he olvidado mencionar.
    Gracias Jaime.

  • #5

    Jaime (sábado, 04 octubre 2014 00:47)

    Gracias por la aclaración, Tony. Tienes razón, tiene más sentido seta de fuego.
    Puesto que Samanta tiene varios siglos de edad, yo hubiese pensado que ella moriría al desvanecerse la oscuridad dentro de ella simplemente por la ley de entropía. Por otro lado, la cicatriz de Ángela regresó al ser aniquilado su Leviatán, además de que envejeció considerablemente. ¿Cómo es esto posible?

  • #4

    Lyubasha (viernes, 03 octubre 2014 19:45)

    Me gustó mucho el relato, sobre sodo que Sam y el resto de los vampiros no fueran consumidos por el fuego y que gracias a él se convirtieran en humanos.

    También tengo curiosidad por saber cuáles son las armas a las que se refiere Jackson, espero que realmente les resulten útiles. Espero que consigan escapar de la isla y tengo ganas de saber qué pasó con Fausta, y cómo utilizará los poderes de Rodrigo.

  • #3

    Tony (viernes, 03 octubre 2014 07:11)

    Lo de seta de fuego es una forma de describir la bomba atómica que podría caer en breve sobre ellos. No esta mal escrito pero gracias de todos modos Jaime.
    Pronto ocurrirán cosas y se contarán secretos importantes que responderán tus dudas acerca de Rodrigo.

  • #2

    Jaime (viernes, 03 octubre 2014 05:47)

    Primeramente, mencionaré un error tipográfico. La frase «seta de fuego» debería ser «saeta de fuego».
    Esta fue una parte bastante interesante y Génesis actuó de la mejor forma dada las circunstancias. ¿Qué quiso decir Rodrigo con que persigue un fin que lo justifica todo? Como mencionó Alfonso, Fausta es la que diseñó esta estratagema seguramente para quedarse con el poder de Rodrigo para ella. ¿Cuáles son las armas a las que se refiere Jackson? Si se refiere a puñales o espadas dudo mucho que puedan salir con vida de esas islas.
    Al menos parece que se han reconciliado los nuevos compañeros de aventuras y tienen más probabilidades de sobrevivir si confían el uno en el otro. Pienso que es mejor que Antonio y compañía escapen antes de que llegue el ejército de la Organización y Alastor, ya que éstos se van a dedicar a eliminar a cualquier ser que se encuentre a su paso. No quieren supervivientes que puedan generar un caos mediático.
    La siguiente parte muy probablemente se enfocará en el escape de esa isla.

  • #1

    Antonio J. Fernández Del Campo (viernes, 03 octubre 2014 00:20)

    Espero que os haya gustado. La próxima semana más. Y no olvidéis comentar.

Animal es el que abandona a su mascota.

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