La chica de las sombras

19ª parte

            Isabel abrió los ojos cuando sintió que le tocaban la cara. Una de esas personas le estaba dibujando un símbolo en la frente. La tenían tumbada en el altar y el otro estaba desenfundando un viejo machete de su cinturón. Esperó ver algo de humanidad en aquellos rostros pero al ver sus ojos se dio cuenta de que no eran humanos. Tenían completamente negras la pupila y la córnea y le daba escalofríos solo de verlos. Dudaba que esa gente se detuviera ante nada.

            - Por favor, no me matéis sin decirme qué ha pasado - rogó ella, suplicante y llorando.

            Los hombres parecían autómatas. La ataron de pies, manos y la amordazaron. Cerró los ojos y pidió ayuda al único que podía hacer algo por ella.

            "Por favor, Dios, no quiero morir así. Sé que no soy una persona buena que tenga derecho a pedirte nada pero sálvame. Si no lo haces por mí, por favor, hazlo por Efrén, ya perdió una novia antes, no puedes dejar que vuelva a pasarle lo mismo."

            El que le había colocado la mordaza se apartó de ella y el otro se colocó cerca de su pecho. Isabel notó que su corazón se aceleraba sabiendo lo que iba a pasar, el terror amenazaba con hacerla desmayar.

            - Tenéis que soltarla - dijo la voz de una niña.

            Isabel abrió los ojos y vio a una pequeña de unos ocho años, abrazando a Thai, a la que había cogido en brazos. Su cara también tenía esos ojos negros y también daba miedo verla. Thai, en cambio, le lamía la mano y movía la colita, como si estuviera feliz de estar con la niña. Isabel se alegró de que la perrita no se quedara sola, que al menos se quedaría con Kathleen, porque debía ser ella. No era lo que quería pero había vuelo a su antigua dueña.

            El que la iba a matar se alejó de Isabel y cogió a la niña por la mano sin decir una palabra.

            - ¿No puedes matarme a mí? - preguntaba la niña con voz triste -. Ella ni siquiera sabe lo importante que es morir así. ¡No es justo!

            Los hombres la ignoraron mientras seguían su extraño ritual junto a ella. Kathleen se acercó a ella por la parte de su cabeza y la escupió.

            - No eres digna de morir por nosotros. Yo sí, llevo preparándome treinta años. Ese es mi puesto, me han estado criando para esto.

            - Apártate, hija - ordenó uno de los hombres, furioso.

            - ¡No es justo, no lo es! Yo quiero ser la que os salve a todos. Vamos, soltarla...

            El hombre que tenía el machete, su padre, se dio la vuelta y la cogió por los hombros.

            - Llévate a Shadow, no quiero que veas esto.

            El gigantón la empujó con delicadeza y la sacó del desván, cerrando la puerta de un portazo. Luego echó el cerrojo y caminó lentamente hacia ella. Isabel quiso volver a preguntar pero la mordaza le apretaba tanto que solo hizo ruidos sordos.

            Allí estaba otra vez, el hombre del machete a la altura de su cuello y ella indefensa en ese altar. Esta vez no estaba Efrén ni nadie para rescatarla. Ni siquiera estaba Thai.

            Isabel vio como ese hombre levantaba el machete con el rostro en éxtasis, mientras susurraba algo que no podía oír y con ambas manos sujetaba el arma a la altura de su corazón. Era el fin, su vida podía contarse por segundos.

            Sin más preámbulos, bajó el filo de acero hacia su corazón, recto y le atravesó el pecho hasta golpear la hoja contra la fría piedra del altar.

            Isabel sintió un dolor agudo, asfixiante y comenzó a marearse... El hombre que la había matado se fue borrando de aquella sala, al igual que su acompañante. Fue como si hubieran sido alucinaciones y su mente pudiera ver con claridad.  Entonces empezó a perder coherencia en sus pensamientos y terminó exhalando su último aliento.

 

 

 

 

            Antonio sintió que el peso que tenía encima desaparecía de golpe. Se levantó y tanteó el suelo con las manos hasta dar con un objeto metálico. Era su pistola. Luego siguió tanteando y encontró la linterna, que encendió inmediatamente. Vio que Brigitte y Efrén estaban gateando buscando la otra linterna y la otra arma. Al tener luz, Efrén encontró la linterna y Brigitte su arma.

            - ¿Dónde están todos? - preguntó Efrén.

            - Fue como si se hubieran evaporado - replicó Antonio.

            - ¿Dónde está Isabel? - siguió preguntando Efrén moviendo la cabeza a ambos lados.

            Alumbró con la linterna a todas direcciones pero allí no había nadie. Ni siquiera sombras.

            - Tenemos que subir - urgió el chico, muy preocupado.

            Corrieron por las escaleras, siguiendo a Efrén que estaba sumamente agitado. Llegaron al desván y se encontraron la puerta cerrada. Ni con una fuerte patada consiguieron abrirla.

            Antonio pidió espacio y apuntó con la pistola a la cerradura.

            ¡Booom!

            El disparo fue ensordecedor. Los tres se quejaron de los oídos pero la puerta se abrió con un fuerte empujón. Al entrar vieron a Isabel tumbada sobre el altar, completamente inmóvil y con un machete clavado en el pecho. Tenía manos y piernas atadas. Efrén no fue capaz de acercarse a ella, cayó de rodillas y sollozó en silencio a un par de metros de distancia.

            Brigitte se arrodilló a su lado y le abrazó, intentando consolarlo.

            Antonio se acercó lentamente y vio que la chica estaba con los ojos abiertos con una expresión de pánico en el rostro. Habían dibujado un símbolo celta en su frente con tinta roja. Se trataba de un triángulo de torbellinos, uno arriba y otros dos abajo, a los lados. Se había estudiado la simbología celta y sabía que se trataba del símbolo del principio y fin, el Triskel. El símbolo que representaba el pasado y el futuro unidos. La muerte de Isabel era el fin de la maldición, por eso las sombras ya no estaban. Aunque no sabía mucho de símbolos celtas, parecía evidente que al sacrificar a Isabel habían logrado lo que habían estado buscando desde el comenzó. Al fin eran almas libres.

            Miró a Efrén y supo que no tenía consuelo para él.

            Sacó su cámara y fotografió a la chica muerta desde distintos ángulos. Brigitte le lanzó una mirada acusadora, por su falta de tacto. Sintiéndose culpable guardó la cámara y volvió a acercarse a la chica. Le cerró los ojos con delicadeza y luego le sacó el machete, que luego dejó caer en el suelo formando un gran estruendo. De su pecho ya no salía más sangre. Estaba completamente fría.

            - Ojala hubiéramos podido evitar esto - susurró, sintiéndose fracasado.

            «Podéis ayudarles» - le dijo una voz angelical en lo más profundo de su corazón -. «La magia celta es muy poderosa. Ahora que la Luna preside el cielo junto al Sol, podéis pedir un milagro. La madre naturaleza tiene mucho que compensar en este altar."

            Antonio miró hacia arriba, escuchando a su amiga Verónica hablándole desde el cielo. Ella era la que le tradujo los símbolos y le contó todo cuanto había pasado en esa mansión.

            - ¿Cómo puedo resucitarla? - preguntó.

            Efrén levantó la cabeza, sorprendido, al igual que Brigitte. Vieron que Antonio tocaba la frente de Isabel y le borraba el símbolo que tenía en la frente para quedarse con toda la pintura en una mano. Se levantaron y se acercaron con curiosidad.

            - Lleva un tiempo haciendo estas cosas - explicó Brigitte -, entra en una especie de trance y habla solo. Cuando estuvimos hablando por teléfono le pasó algo muy parecido y cuando volvió a ser normal  sabía toda la historia sobre la mansión, los padres de Isabel... No decía teorías suyas, él lo sabía todo como si lo hubiera visto.

            - ¿Qué intenta hacer?

            - Ni idea - replicó ella, viendo con cierta vergüenza, cómo su marido dibujaba símbolos celtas en el suelo con la escasa pintura roja que había rescatado de la frente.

            Solo consiguió terminar un símbolo. Para seguir dibujando todo un círculo de símbolos, usó la sangre de Isabel que rodeaba el altar. Parecía enfrascado en su tarea hasta tal punto que ninguno se atrevió a interrumpirle por miedo a que luego no supiera lo que estaba haciendo. Se comportaba como un sonámbulo en pleno paseo nocturno.

            Cuando terminó miró a Isabel, esperanzado, cogió el machete y se alejó del altar, hasta la ventana.

            - Cariño - dijo Brigitte, un poco asustada -. ¿Qué haces?

            - Observar esto. Magia celta auténtica - respondió -. Magia blanca, por supuesto, recién llegada del cielo.

            Dicho eso destrozó la ventana y la cristalera cayó hecha añicos. El Sol penetró en la sala y bañó el cuerpo de Isabel con tal intensidad que tuvieron que cerrar los ojos, deslumbrados. Cuando pudieron acostumbrarse a la luz vieron que el cuerpo de Isabel se movía.

            Efrén corrió junto a ella y vio que no tenía ninguna herida en el pecho. Isabel abrió los ojos, sorprendida por estar viva, y al ver junto a ella a Efrén le abrazó con desesperación rompiendo a llorar.

            Brigitte se acercó a Antonio, mirándole como si no pudiera creer lo que había hecho.

            - ¿Cómo sabías hacer algo así? - preguntó, preocupada.

            - ¿Yo? No tenía ni idea - contestó él, riendo a carcajadas.

            Brigitte se rió con él sin saber de qué se estaba riendo. Estaba feliz de que hubiera obrado el milagro. Aunque ella no entendía nada de lo que había pasado, le abrazó y se sintió segura a su lado. No era la primera vez que había hecho cosas asombrosas delante de ella. Tenía un don, ahora estaba segura, algo que le hacía saber cosas imposibles y estar en el sitio justo en el momento oportuno. Pensó que era una especie de súper poder, pero sabía que no era así. Estaba convencida de que si le pedía que volviera  a dibujar esos símbolos en el suelo, no recordaría ni el primero.

            Isabel y Efrén se besaron, sin entender nada de lo que había pasado. Miraron con admiración a la joven pareja que les había ayudado y rieron, felices, sabiendo que su pesadilla había terminado para siempre.

            - Tengo un mensaje para ti, Isabel - dijo Antonio -. Kathleen está ahora en el cielo, ahora todas las sombras han muerto. Mientras estuve en contacto con el más allá, sentí que la niña me daba un mensaje para ti.

            - ¿Cuál es? - preguntó ella, intrigada.

            - Thai está con ella, estará bien.

            Isabel sonrió con cierta tristeza. Eso significaba que también había muerto, junto a las sombras y no volvería a verla.

            - Ni siquiera pude despedirme de ella.

            - No sabía que los animales pudieran ir al cielo - expresó Efrén, sonriente.

            - Solo he sido el mensajero, amigo. Pero, si te digo la verdad, de lo que sí estoy seguro, es que no los hay en el infierno.

 

 

 

 

 

 

FIN

 

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Comentarios: 8
  • #1

    x-zero (sábado, 23 julio 2011 09:56)

    Primeras!!!

    Genial todo el relato, toda la trama, te diria que ha sido el mejor relato que he leido pero en todos digo lo mismo asi que dedusco que lo digo ahora por el extasis xD

    espero que mejores mas como escritor, y hagas uno que otro relatillo sobre tony...solo para saber lo que hizo a sus ojos

    saludos

  • #2

    yenny (sábado, 23 julio 2011 17:22)

    Muy buena historia aunque quisiera que publicara el primer final que habia pensad.

  • #3

    Tony (sábado, 23 julio 2011 17:45)

    Publicaré ese final, Yenny, puede que el lunes o martes. Pero te advierto que es mucho más trágico y no se explica gran cosa de nada. Si lo rechacé era porque os ibais a quedar así. 0o

  • #4

    melich (sábado, 23 julio 2011 18:11)

    buenisimo el final feliz

  • #5

    carla (sábado, 23 julio 2011 22:25)

    Super bueno! Increible! Te quedo estupendo. Waoo.. Me encanto!
    Me ha dejado sin palabras! :D
    Diria que es el mejor que he leido (aunque eso digo en todos) pero de verdad me gusto muchisisisisimo! Jeje...
    Sigue asi Tony!

  • #6

    yenny (domingo, 24 julio 2011 03:50)

    Quisiera leer ese final mas por curiosidad porque quiero saber cual fue tu primera idea, entonces lo estare esperando .
    Gracias Tony.

  • #7

    Mike (martes, 26 julio 2011 18:16)

    me gusto mucho la verdad es un final genial
    gracias tony

  • #8

    Yinesa (jueves, 18 agosto 2011 02:14)

    wooo! increible me super encanto toda la trama muy bueno, felicidadez tony :)

Animal es el que abandona a su mascota.

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