La violeta muerta

5ª Parte

 

            En cuanto sus dedos se tocaron el hospital desapareció y su entorno se convirtió en un lugar abierto. Era una pradera en medio de unas montañas que a poca distancia estaban nevadas. Abajo, muy a lo lejos, distinguía un pueblo que parecía suizo, con sus características casas con tejados puntiagudos.

            - Dime una cosa - preguntó ella -, ¿cómo permites que las personas se tomen la justicia por su mano? Como ese miserable, que me atacó a traición.

            Al decir eso, él soltó una carcajada y negó con la cabeza.

            - No fue a traición, fue lo que él pensaba que era lo correcto. Piénsalo fríamente, ¿no crees que él es igual que tú? Intentó matarte porque piensa que te lo mereces. ¿A cuantos has matado tú por esa misma razón?

            - Tú le enviaste - dedujo ella.

            - No, no, no lo has entendido. Yo no envío a nadie.

            - ¿Entonces por qué no se lo impediste si tanto me quieres?

            - Podía haber intentado detenerle. Pero si lo hubiera hecho seguirías sumida en las tinieblas. Hay cosas que parecen malas pero tienen un propósito bueno. Toda tu vida de dolor, tu paso por el infierno, todas las muertes que has causado que a su vez han causado dolor... mucha gente no lo entiende. Hay muchas ocasiones en las que alguien mata a un ser inocente o ocurren accidentes y una familia queda destruida. Sin embargo todos los que mataste pudieron elegir. Pudieron hacer caso a los consejos que habían escuchado y no llamarte y aun así te llamaron porque les pudo la curiosidad. Porque no te temieron lo suficiente. Los que quedan suelen preguntarme por qué les he hecho eso y no se dan cuenta de que yo soy el que más lo lamenta. Pensarás... ¿y por qué no lo evitas? Pero estás equivocando la pregunta… Todos equivocan la pregunta... No es cuestión de por qué no lo evité. No soy escritor de sus destinos ni de sus vidas. Si pudieran entender que yo vivo sus vidas... Eso es lo que hace tan magnífico el mundo que he creado, que cada uno elige su camino. Por tanto no puedo impedir que un asesino le haga cosas horribles a una niña, o que un autobús se caiga por un acantilado porque el conductor se durmió, o que cayeran rocas desde la montaña que se llevaron un autobús, o que un error mecánico hiciera explotar un avión repleto de vidas. Cada persona es libre de elegir su destino y no puedo evitarlo porque sino, el mundo no sería libre. Y no solo las personas, la naturaleza es caprichosa, y, a menudo, muy cruel. Pero se lo puede permitir dado que es la madre de la vida. Sin ella, no habría plantas, animales, humanos... Si os dio la vida, ¿por qué no va a tener derecho a arrebatárosla? No creas que la naturaleza es vengativa, si lo fuera el hombre habría sido destruido hace mucho tiempo. El ángel de la naturaleza no considera diferente a un hombre de un mosquito, ambos son igual de importantes para él. Y si te parece terrible que provoque terremotos que asolen ciudades, piensa en lo que supone una explosión estelar que destruye miles de mundos. ¿Crees que no he creado cada uno de esos mundos con todo mi amor?

            - Creo que no entiendo muy bien... - interrumpió Verónica-. ¿No puedes evitar las catástrofes?

            - Si lo hiciera, tendría que ser con intervención de alguien que use su libre albedrío para evitarlo. Cuando hay un accidente de tráfico, intento enviar señales a los implicados. Habrás escuchado infinidad de veces a gente que dice: "tenía un mal presentimiento."

            » Pero aún así no hicieron caso y ocurrió. Hay quienes sí me escuchan y hacen lo que les digo. Se salvan y me dan las gracias. Y otros que se olvidan de que les avisé y ni siquiera me lo agradecen. En casos más graves incluso envío señales milagrosas para que la gente entienda. Los animales las ven, habrás escuchado decir que antes de un terremoto, o una erupción de un volcán, los perros se asustan, el ganado enloquece y escapa... Si te fijas hasta aviso de catástrofes a los insectos, que son criaturas que también me importan. Cuando veas que las hormigas hacen fila, prepara el paraguas para el día siguiente. Para ti solo es lluvia, para ellas es como si viniera el fin del mundo y se preparan para sobrevivir.

            Verónica sonrío y comenzó a reírse.

            - Espera, espera, me estoy dando cuenta de muchas cosas que no me convencen...

            - ¿Como cuáles? - preguntó, con cara de asustado.

            - Para empezar, la Biblia. Se supone que la inspiraste tú. Que es un libro sagrado que no se equivoca en nada...

            - Sí.

            - ¿Es verdad? - preguntó ella, suspicaz -. Quiero decir... Adán y Eva, que creaste el mundo en siete días, que eras un Dios vengativo que hasta les pusiste finos a los propios judíos solo porque hacían estatuas de oro a otros dioses.

            - La Biblia es cierta - admitió él.

            - Anda ya, no puedo creerlo. Está más que demostrada la evolución.

            Él suspiró y negó con la cabeza.

            - ¿Me vas a negar eso? - retó ella.

            - El ser humano es tan arrogante que cuando ve que dos palos se juntan solo piensa que uno mas uno son dos y se siente tan prepotente que cree que nadie puede desmentir eso.

            - ¿Uno mas uno no son dos? - preguntó ella, incrédula.

            - La cuestión no es "uno mas uno son dos". Sino quién los ha juntado. Un científico dijo hace poco una frase muy cierta. Hay tantas probabilidades de que un huracán pase por encima de un desguace de coches y salga un coche que funcione, que hacer un coctel de productos químicos y que salga una bacteria.

            - Ya, también dice la Biblia que creaste al hombre del barro.

            - Y del barro lo cree. ¿Dónde crees que puse las primeras bacterias?

            Verónica abrió la boca, incrédula pero comprendiendo.

            - ¿Y también creaste a la mujer de la costilla del hombre? Los hombres y mujeres tienen el mismo número de costillas.

            - De la costilla de Adán - aclaró él -. Adán tiene una costilla menos, pero sus hijos nacieron con todas.

            Ella soltó una carcajada.

            - ¿En serio? - preguntó ella, riéndose. Se sentía feliz hablando con él, discutiendo cosas como podría discutir con un chico creyente. Ni siquiera recordaba cuándo fue la última vez que se sentía tan feliz.

            - Mucha gente prefiere dejar de creer una historia porque le parece ridícula - explicó él -. No existe nada que lo desmienta, pero como es una historia que no le gusta a la gente, la desmienten sin más. ¿Por qué no iba a ser cierto lo que pone en la Biblia? Imagínate que un niño le pregunta a su abuelo cómo llegaron a irse a vivir a América y éste le contesta que perdió una apuesta con un vecino y tuvo que regalarle su casa, y así surgió la idea de emigrar. El niño puede reírse, puede que no se lo crea, pero es la verdad... ¿Por qué no habría de creérselo? Es la única historia que su abuelo le ha contado, la única versión contada por alguien que estuvo allí.

            - Claro, eso tiene sentido.

            - La ciencia ha demostrado que los faraones que se describen en la Biblia existieron. Además en el orden correcto. Se puede verificar que hubo un diluvio universal, la Biblia menciona grandes reptiles, gigantes y poco a poco la ciencia va encontrando pistas sobre ello. Pero, Verónica, creo que si tú misma te tomas la molestia de usar tu don de viajar en el tiempo, descubrirás que todo es cierto, palabra por palabra.

            - Vaya, me siento como una tonta.

            - En realidad, cuando la gente se burla de la Biblia, se burlan de la propia humanidad. Os burláis de vosotros mismos. Lo que se narra ahí, no es la palabra de Dios, en el sentido de que todo lo que dice es bueno. Es cierto que los autores eran todos profetas y veían lo que yo les enseñaba. Sin embargo es solo un libro, la historia de la relación del hombre conmigo. Realmente Adán y Eva no fueron los primeros hombres que existieron como raza. Solo fueron los primeros que me conocieron. Los demás eran como los animales, ni buenos ni malos, solo luchaban por sobrevivir. Adán fue una persona realmente sensible, maravillosa, entregado y enamorado de la naturaleza. Me dejé ver por él, como hoy me estoy dejando ver por ti y nos hicimos amigos. La Biblia solo son palabras, pero cuentan hechos reales. Si la lees con detenimiento verás que Adán y Eva tuvieron hijos y no querían que éstos se mezclaran con los demás hijos de los hombres. Ellos no fueron los primeros humanos, fueron los primeros a los que escogí.

            - ¿En serio? - Verónica le escuchaba sonriente -. ¿Entonces existió el árbol de la ciencia?

            - Aún existe.

            - Y si comemos de su fruto, ¿nos haremos dioses?

            - Mira, un día lo verás y lo comprenderás todo. Pero hoy no podrías hacerlo, tienes muchas cosas que aprender.

            Verónica se dejó caer de espaldas sobre la hierba fresca y se sintió cómoda notando el suelo en su espalda, viendo volar las densas nubes por el cielo. Movió las manos como si volara y en uno de los movimientos rozó la mano de él.

            Suspiró y se incorporó.

            - Me gusta este sitio. ¿Podemos quedarnos?

            - Quisiera que entendieras que no importa dónde estés. Siempre estoy contigo.

 

            Otra sacudida eléctrica, el dolor fue insoportable. Su corazón se había vuelto a detener y los médicos luchaban por recuperarla. La visión de aquel maravilloso paisaje desapareció por completo y de nuevo se vio a sí misma tumbada en una camilla, respirando con ayuda de un aparato y notando que su corazón cada vez estaba más débil. El dolor se hizo insoportable y deseó volver a su pradera, junto a él.

            - La hemos recuperado - escuchó la voz de un doctor.

            - Gracias a Dios - dijo una enfermera.

 

            «Gracias a Dios» - repitió ella en su mente. Era una frase muy oportuna.

Animal es el que abandona a su mascota.

Si es la primera vez que entras a la página, te recomiendo que entres al Indice.

¿Te gusta esta página?

 Ilustración por Wendy Naomi Arias Audiffred

El asesino que escribía cartas de amor

 

Libro primero de la recopilación de relatos más relevantes de la página.

Disponible a la venta. 

 

Haz click para ver detalles.

  

Ilustración por Antonio J. Fernández Del Campo.

 

Próximamente:  Segundo volumen recopilatorio.

 

Fausta

 

Ya disponible en papel

 

CONTACTO: 

 

Si quieres recibir por email los avisos de las novedades más recientes, inscríbete en el enlace siguiente.

 

Si quieres contactar conmigo directamente por email, escríbeme a esta dirección:

 

tonyjfc@yahoo.es

Chat

Contenido protegido por la ley

El disco de 2 Gb más pequeño del mundo
El disco de 2 Gb más pequeño del mundo