Los grises

31ª parte

 

           Antonio se quedó perplejo ante esa revelación.

            - ¿Cómo dice?

            - Desde que se implantó el sistema de mentores la eficiencia de las nuevas versiones aumentó un 66%. Le recomiendo seguir mis instrucciones a pies juntillas si quiere durar.

            - ¿Seré destruido si hago algo inadecuado?

            - De hecho debe recordar las causas que hicieron fracasar las otras 77 versiones. Se nos graba a fuego en nuestra memoria para que no volvamos a cometer los mismos fallos.

            - ¿Está bromeando? Si han matado a 77 antes que a mí... ¿Qué día es hoy?

            - En la tierra es 30 de abril.

            -Si somos copias, ¿Por qué recuerdo mi vida pasada? -No terminaba de creerlo.

            - Al principio se borraban los recuerdos. Pero era imposible conseguir un modelo funcional, educar a un humano hasta hacerlo productivo cuesta al menos dieciocho años. Ahora se hace un volcado completo de emociones y recuerdos porque evita suicidios y la esperanza de vida mejora notablemente junto a la motivación de los sujetos.

            - ¿Para qué? ¿Si eres bueno cuál es el premio? ¿Devolverte a casa?

            El hombrecillo soltó una carcajada aguda.

            - Cuanto antes entiendas que esta es tu casa, mejor te irá.

            - ¡Pero tengo que volver!

            - No, no, para nada. Abre tu mente y no te indignes. Imagine que te digo que es el año 2800. Enloquecerías. Lo cierto es que es una medida absurda, el tiempo digo. No creas que puedes regresar o ya sabes lo que pasará. Si no recuerdo mal tu versión 50 o por ahí trató de revelarse, encontró a sus amigos y retó al mismísimo Gran señor y se le tuvo que eliminar junto a todos los demás. ¿No lo recuerdas? Ah, no, algunas cosas se borran para que no sea fácil retomar las viejas costumbres. Te lo digo yo, no merece la pena.

            Antonio miró al suelo y trató de recordar lo que le estaba diciendo 5899 pero no encontró en su memoria esos errores cometidos y desconfió.

            Cuando le miró entendió que no mentía porque el pequeño individuo se convirtió en ceniza y se disolvió en el aire ante su pasmo.

            - ¿Qué ha pasado?

            Miró hacia atrás y no vio a nadie. Estaba sólo.

            La puerta del despacho se abrió y se volvió. El hombrecillo entraba con una sonrisa.

            - Buen truco, 5899 -dijo.

            - ¡Ja! Muy gracioso. Ahora soy 5900. Por lo visto el gran señor encontró algo que mejorar en mí. Por suerte sigue considerándome necesario ya que hay quienes nunca son reconstruidos.

            - Pero dijiste que los viejos ya no necesitabais mejoras.

            - Mi versión anterior duró poco ya que te di pistas sobre cómo encontrar a tu gente. Por lo visto tengo que vigilar lo que te digo así que dejaré de hablar de ti y me limitaré a darte instrucciones de tu trabajo aquí. Se te ha asignado el rol de tu misma persona, Antonio, y trabajas para una discreta empresa de grabación de datos. Tus conocimientos de informática son muy básicos, convendría que estudiaras si quieres mejorar tu estatus. Te llevaré a tu casa donde vives con tus padres, tienes 24 años... Qué suerte, te han quitado bastantes. A mí me hicieron más viejo. Aunque por mi trabajo soy inmortal, yo no estoy sumergido en las corrientes del tiempo de Hercolubus.

            - Pero... Vamos a ver, me dan una vida nueva y no me borran los recuerdos, ¿en serio espera ese gran señor que me quedaré conforme?

            - No. La pregunta no es si tú lo estás sino si quieres estarlo. Esta es una segunda oportunidad que se te está ofreciendo para vivir como te hubiera gustado en otras circunstancias.

            - Pero esto no es la Tierra, ¿cómo voy a reinsertarme?

            - Cuando me digas que estás listo y firmes tu consentimiento me liberarás de este duro cargo de mentor. Por favor no hagas nada de lo que puedas arrepentirte o tendremos que repetir esto o en el peor de los casos no se te darán más oportunidades.

            - ¿Quién es el gran señor?

            - ¿Importa? Estás aquí porque él quiere. ¿No te basta con eso? Trata de no faltarle al respeto y todo irá bien.

            Antonio tragó saliva. Miró el documento y vio que estaba escrito sobre una tablilla de madera blanca con tinta dorada. Aparecía su nombre con un apellido distinto.

            - ¿Qué pasará si firmo?

            - Volverás a nacer. Tendrás nuevos recuerdos, otra familia...

            - ¿Y la actual?

            - Es mejor que no pienses en ella. Es imposible volver y puede que esta vida sea más gratificante.

            - Mi hijo está sólo...

            - No te preocupes, Hercolubus va a destruir el planeta en breve, seguramente lo volverá a poner en tu vida más adelante.

            - Una copia.

            - Mejorada -corrigió el 5900 con el odioso dedo índice hacia arriba.

            Si firmaba la tierra desaparecería en el estómago de esa mega estructura llamada Herboculus -o como quiera que se llamara-.  Pero si no firmaba podía hacerle desaparecer y no sabía si tendría una nueva oportunidad.

            Jugó con la pluma en la mano y se aproximó al documento. Lo leyó de nuevo y se dio cuenta de que era un pacto semejante a los clásicos de las leyendas del Diablo. En él se comprometía a olvidar su pasado y vivir esa nueva vida como si la anterior no hubiese existido. ¿Qué ganaba el Demonio con todo eso? ¿Volvería a casarse con Brigitte? ¿Vería nacer a Charly de nuevo?

            -Soy 78, ¿verdad? Hasta ahora ninguno de mis 77 predecesores ha firmado esto. ¿Me equivoco?

            - Por eso estamos aquí.

            - Quiero hablar con ese gran señor. No firmaré hasta que responda a mis preguntas.

            - Eso es imposible, desde la última vez me lo tiene prohibido. Pregúntame a mí y quizás pueda responderte.

            - ¿Dónde está Ángela?

            5900 frunció el ceño.

            - No siga por ese camino.

            - ¿Por qué van hacia la tierra? ¿Qué les han hecho los humanos?

            Su furia fue encendiéndose y no pudo evitar que sus manos derritieran el sofá de poli piel. El hombrecillo se asustó y se echó  para atrás.

            - Otra vez no... Por favor, tranquilícese o tendremos que empezar de nuevo.

            - No voy a quedarme de brazos cruzados viendo cómo mi mundo es destruido. ¡No voy a firmar un documento que autorice a ese gran señor a borrarme mis preciosos recuerdos!

            - Lo está enfocando del lado equivocado. Le ha elegido para formar parte de su nuevo mundo...

            - Quiero el viejo tal y usted debería apoyarme. Seguro que dejó familia atrás.

            - Mi fidelidad es con el gran Señor.

            - ¡Miente! -Bramó Antonio.

            - Firme de una vez, va a enfurecerle y no quiere saber cómo se pone.

            - ¿No? Que venga.

            El reto hizo temblar el suelo con lo que parecía un terremoto. Los cuadros se cayeron de las paredes y 5900 salió corriendo de la habitación, aterrado.

            Durante un minuto pensó que la sala explotaría, el tejado se le caería encima o se convertiría en ceniza dado que había enojado a ese gran Señor y le podía destruir con tan solo desearlo. Pero no pasó nada.

            Antonio se levantó del sofá con lentitud, se acercó a la puerta abierta y se quedó dentro observando el exterior.

            Afuera estaba oscuro y el cielo negro tenía un Sol rojo rodeado por nubes de color sangre. Al salir saltó al exterior, había un escalón de casi medio metro. 

            - Que me aspen si esto no es el infierno   -susurró.

            - Sólo tenías que firmar -dijo alguien a su izquierda, una voz conocida-. Nada más que eso y se acabarían tus problemas.

            Se volvió hacia Alastor y la furia le hizo imaginar que sucumbía bajo una lluvia de meteoritos. El ataque apareció como lo vivió en su mente y sonrió al comprobar que su traje seguía activo. Pero los pedruscos rebotaban a varios metros de altura debido a algún campo invisible protector.

            - Es la última oportunidad que te doy, Jurado. Te la ofrezco a pesar de nuestra enemistad.

            - ¿Tú eres el gran Señor? -Interrumpió incrédulo.

            - No. Debido a que nuestro poder procede del mismo padre se me ha concedido la oportunidad de contribuir a su plan.

            Antonio apreció que su contertulio semejaba unos sesenta años, su cuerpo era mucho más joven de lo que recordaba pero tenía la misma expresión malvada en sus ojos.

            - ¿Has firmado? -Se burló de él-. Te consideraba alguien más inteligente.

            -¿Yo? -Replicó burlón-. Pero si eres tú quien se la ha entregado.

            - ¿De qué hablas? ¿A quién?

            - El Gran Señor busca a la Madre desde mucho antes de la creación de la Tierra. Hace muchos millones de años hubo una guerra monumental entre el gran Señor y los pleyadianos. Destruyó su planeta natal y ahora son exiliados que se esconden en cualquier lugar, incluida la Tierra. Son seres pacíficos que detestan la guerra pero su poder es tal que el Gran Señor sabe que si no les destruye su hegemonía so será posible. Por eso busca a la Madre, destruirla supone su victoria.

            - ¿Qué tiene que ver eso con mi mujer?

            -Mi llegada aquí no le dio grandes pistas sobre ella. Fue Fausta la que la identificó y les dijo dónde encontrarla, en aquel planetoide donde quedamos atrapados. Querían a Ángela. Por lo visto sus poderes demostrados en aquella isla, cuando curó a miles de personas de la infección zombi eran lo que estaban buscando. Entonces me encontraron a mí y les puse al corriente de mi guerra con Génesis y que era ella la que le dio aquel poder a Ángela. Por eso pactamos.

            - Eres un canalla, siempre lo has sido.

            - ¿Y tú no? Te has traído a tu mujer a una muerte segura y con ese error les has dado lo que buscaban... Aunque todo hay que decirlo, el mérito de esto es de Elías, él os trajo.

            - ¿Ese viejo profeta ha traicionado a los pleyadianos? -susurró, confundido-. Mientes.

            - No, me temo que no.  Ellos querían a Génesis y ni Fausta ni yo pudimos ayudar al Gran Señor a encontrarla. Pero llegó Ángela y nos llevamos la sorpresa de que su esencia vital era de...

            - Mi mujer -completó él, furioso.

            - Eso yo ya lo sabía -replicó Alastor con prepotencia-. Yo las cambié, ¿sabes?

            - ¿Y por qué hiciste tal cosa?

            - Cosas de viejos, nos aburrimos y, ya sabes el dicho, "Cuando el Diablo de aburre espanta moscas con el rabo"... Me has interrumpido. Te decía que descubrimos algo fascinante cuando atrapamos a Ángela. Por lo visto su poder demostrado fue posible gracias a que su yo interior era de "La madre". Al menos una de sus encarnaciones.

            - ¿Qué?

            - ¿Sorprendido? Espera, que no he terminado. Inmediatamente le hice saber a Elías que ya sabíamos dónde encontrar a la verdadera mujer que buscaba y puso rumbo a la Tierra.

            - Por mi mujer.

            - Sí, y tú la has traído. Tu valiosa ayuda siempre me sorprende.

            Antonio abrió los ojos como platos. Imaginó una gran bola de fuego saliendo de sus manos (y apareció tal cual la dibujó en su mente) y se la arrojó a Alastor con todo su odio. Éste la disolvió soplándola como una vela de cumpleaños.

            - Déjame acabar, no seas temperamental -se burló-. Sólo se te invitó a ti y viniste con ella. Jamás pensé que fueras tan estúpido de traerla hasta aquí, yo esperaba tener que ir a tu casa. Pero has sido tremendamente útil. Teniendo a ambas el Gran Señor ya tiene el código completo y por tanto ha logrado su objetivo.

            - ¿Mi mujer? -Preguntó contrariado-. Ella no es la persona que buscas, imbécil. No es Génesis.

            - Hay algo que no entiendes y la verdad es que a mí también me costó en su día, ¿sabes? Los espíritus de las personas son... Complicados. Lo que algunos llaman reencarnación... Existe y a su vez no es cierta, no es realmente eso -ejemplificó su explicación mostrando su mano abierta-. Imagina que te manifiestas en un mundo de dos dimensiones. Atraviesas su superficie con el dedo corazón y a continuación aparecen los otros cuatro dedos separados a pesar de que sigues siendo una sola persona. Luego metes el cuerpo y aparece una manifestación enorme de ti... ¿Me sigues? Eso no es reencarnación, es simple ignorancia, la nuestra por no ser capaces de comprender las cosas de una dimensión superior. Somos seres de cuatro dimensiones, no tres como nos suelen decir y los pleyadianos tienen cinco. Nosotros estamos atrapados en el flujo lineal del tiempo y hasta yo estoy obligado a soportar esa limitación... Incluso el Gran Señor.

            - ¿Qué me estás contando? -Protestó con aburrimiento Antonio.

            - Si no te interesa saber la verdad sobre tu mujer, dímelo.

            - No me interesan tus mentiras. Lo que quiero es encontrarla.

            - Tu mujer ya no existe, eso es lo que te estoy contando y quería que entendieras por qué la han destruido. Además creí que al menos querrías comprender lo que ha estado pasando estos meses en tu casa. Ya no sentía lo mismo por ti, ¿verdad? Se comportaba como una extraña.

            Antonio no replicó, claro que le interesaba.

            - Te lo contaré gustoso si me escuchas sin interrupciones. Cuando te enamoraste de ella era una de las muchas manifestaciones de "La Madre", como lo son otras mujeres de la Tierra ignorantes de esa condición. Una de ellas la conociste, la mujer que me declaró la guerra y que se escondía de mí... Mi hija Isis. Por lo visto los pleyadianos me han estado observando desde hace mucho tiempo y conscientes de mi peligro pusieron a una de sus encarnaciones en mi camino para destruirme antes de que yo les destruyera a ellos. Creo que es la única que ha desatado todo su poder. Hasta que no llegué aquí no entendí su importancia. Los grises me contactaron porque suponían que yo podía entregársela... Mi hija es una manifestación de la madre de los pleyadianos, pero era incapaz, nunca he sido capaz de encontrarla ni yo, ya sabes que la última vez que logré localizarla fue gracias a ti.

            - ¿Por qué la quieren tanto? -Protestó.

            - Para que lo entiendas debería contarte algo más de los pleyadianos. Ellos no comen, se alimentan de realizar buenas acciones, la satisfacción de ayudar a la gente, de cambiarla y cambiar el mundo es su manjar más preciado. Los grises creen que las primeras criaturas creadas fueron los pleyadianos y que los demás seres existen para que éstos les ayuden a llegar a la perfección espiritual. Por eso los quieren, son inmortales, perfectos y se alimentan de energía pura. Si el Gran señor pudiera estudiar a la madre de todos ellos ya no quedaría nada por aprender e igualaría en conocimientos al creador primigenio.

            - Elías lo sabía. Él me hizo creer que yo podía salvar el mundo pero se refería a mi mujer... Ahora que la tenéis ya no necesitáis ir a la Tierra.

            - Él no era enemigo tuyo ni sabía de esto, igual que tú. Ambos estáis en contacto conmigo y puedo informaros de lo que me conviene. Hace años que le eché el guante y le tuve prisionero en Paris antes de la revolución francesa. El rey Luis XVI me ofreció grandes fortunas si curaba su enfermedad, un cáncer incurable incluso hoy. Supe de Elías porque algunos a los que interrogué aseguraban que su mera cercanía curaba todas las enfermedades y hasta podía dar la inmortalidad. Según textos secretos de la Iglesia, vivía en el desierto del Sinaí, escondido en el monte Horeb. No fue difícil encontrarlo y apenas opuso resistencia. Le atrapé como un conejo asustado y lo encerré en los calabozos del palacio real de París. Allí estuvo hasta que alguien lo rescató, un viejo enemigo mío que también has conocido, Rodrigo. La única razón por la que lo hizo fue humillarme y mermar mi poder. Le dejó libre y yo quedé sin fuentes de ingresos en Francia, una pena. Poco después el pueblo se levantó y mataron al rey con lo que Rodrigo sólo adelantó unos meses el fin de mi alianza con ese país. Lo bueno es que en ese tiempo pude dejar mi sello impregnado en Elías. Todo lo que él viera, escuchara, pensara... Yo lo vería. Y contigo hice lo mismo. No pensé que fuerais a ser tan útiles.

            »Así pues, no te enfades con él. Es tan inocente como tú. Él os trajo para salvar La Tierra, no tenía ni idea de quién era tu mujer... Quizás si la hubiera conocido completa... Pero él veía el alma de Ángela. Es lógico que ni los pleyadianos la reconocieran.

 

Comentarios: 7
  • #7

    karen (jueves, 21 julio 2016 01:30)

    sinceramente no comento porque leo tus historias mucho despues de la publicacion, y en parte me alegra porque no vivo la tension de esperar la continuacion, pero claramente me encuentro como yenny ... tengo que leer nuevamente mañana este capitulo... muchas bendiciones a todos
    excelente trabajo tony

  • #6

    Tony (domingo, 06 marzo 2016)

    Pues estaba preocupadoJaime, siempre eras el primero en comentar. Me alegro de que hayas vuelto.

  • #5

    Jaime (sábado, 05 marzo 2016 23:54)

    Ya tenía más de tres semanas de no ver nada en la página, pero me alegra que Tony haya subido algo. Creo que Alfonso ya ha dicho todo lo que hay que decir, así que esperaré una semana más para la siguiente parte.

  • #4

    Alfonso (jueves, 03 marzo 2016 01:34)

    Pues creo que si Antonio llegase a firmar, el mundo llegará a su fin ya que Génesis le dio la clave para salvar al mundo. No creo que todo lo que le dicen a Antonio sea verdad: por algo están tan interesados a que renuncie a su vida actual. Tal parece que el poder del gran Señor se debe al poder que sus víctimas le dan al aceptar sus tratos; ni él mismo puede quitarles su voluntad.

  • #3

    Yenny (martes, 01 marzo 2016 22:46)

    Tendré que esperar la versión para niños jjaja, es broma pero si tuve que leerlo un par de veces para entenderlo.
    Creo que estas revelaciones nadie se las esperaba y no las imaginaron.
    Esperaré la siguiente parte quiero saber en que va a quedar esta historia.

  • #2

    Ariel (martes, 01 marzo 2016 18:11)

    estoy algo confuso, son algunas revelaciones pero dejan muchas preguntas, espero que aclarares más las dudas

  • #1

    Tony (domingo, 28 febrero 2016 03:10)

    Siento el retraso pero han sido necesarias muchas revisiones para hacer posible esta parte.
    Por favor, no olvidéis comentar.

Animal es el que abandona a su mascota.

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