Mirada perdida

 

 

            Había llegado así, sin decir una palabra, sin responder a nadie. Era la chica más guapa que había visto nunca y también la más siniestra. En todos los años que he estado aquí encerrado, nunca vi a alguien tan intrigante. Los médicos ya ni siquiera intentaban recuperarla, era un caso perdido. Pero yo me empeñé en sacarla de su mundo. Me empecé a sentar a su lado cuando estaba en la sala común, cuando comíamos intentaba estar con ella y como no hacía caso a las enfermeras, iban a ponerle suero, ¿sabe? Estaba totalmente ida. Pero le di de comer con cariño, sin decir nada y ella comió.

            Los médicos no hacían más que preguntarle como se llamaba, de dónde era, si recordaba algo. Pero ella estaba en su mundo. Hasta yo me di cuenta de que lo único que quería era silencio. Eso fue lo que yo le di, silencio. Siempre que me mantuve cerca, no dije nada, trataba de mirar al mismo punto del infinito que ella por si podíamos encontrarnos allí. Pero su mirada llegaba mucho más allá de las paredes del hospital psiquiátrico y yo no podía ver tan lejos. Aún así lo intenté aunque solo pude ver pared con pintura blanca.

            Durante semanas no pasó nada. Yo me había resignado a ella como mi compañera silenciosa. Sentarme a su lado se había convertido en rutina, como ir a la iglesia y quedarte sentado en silencio solo por estar en compañía de Dios, pero con ella, ¿sabe?

            El primer cambio fue por mi culpa. Sí, seguramente tuve toda la culpa...

            Un día se me ocurrió pensar que si la cogía de la mano, me tendría que decir algo. Le disgustaría o no, daba igual, tendría que decir algo. Así que se la cogí. Sí, fue como si fuera algo que hacía todos los días, como poner la mano encima de la mano de mi hermana o mi madre.

            Ella se estremeció al sentir mis dedos y por un instante, pareció regresar a su cuerpo. Pero solo fue un instante. Después le daba igual que dejara mi mano sobre la suya así que como no le molestaba, la dejé ahí. Me sentía feliz notando su calor en la palma de mi mano.

            Durante varias semanas la cogía de la mano y ella no reaccionó más. Pensé tocarle la pierna, o pasarle el brazo por encima de los hombros, pero no permiten tanto contacto en el hospital y no querían que pensaran que quería violarla o algo así.

            Sin darme cuenta me fui enamorando de ella. Ni siquiera sabía su nombre, no sabía nada de su vida, ni el motivo por el que había dejado de tener contacto con el mundo. Era estúpido quererla pero yo la sentía tan profundamente dentro de mí que sabía cuando los médicos la fastidiaban, cuando las enfermeras eran demasiado rudas. Su cara cambiaba cada mañana y sabía que algo debía pasarle en su cuarto cuando la aseaban.

            Entonces, un día, se movió cuando la tenía cogida de la mano. Sin mover la cabeza apartó su mano de la mía y se alejó unos centímetros de mí. Yo estaba feliz. Al menos había reaccionado, pero cuando volví a cogerle la mano ella me miró por primera vez en el tiempo que llevaba aquí y habló.

            - Aléjate - dijo.

            Después volvió a mirar al infinito y me quedé mudo. Pensé que nunca quiso que estuviera cerca, que detestaba mi compañía. Entendí que no tenía por qué sentir lo mismo que yo, que era un completo desconocido, un loco del manicomio, para ser más exactos. Así que no pude soportar ni un segundo más allí cerca, sabiendo que ella no me quería allí. Me fui a mi cuarto y me metí debajo de la cama a llorar porque la única persona por la que había sentido algo en toda mi vida, me quería lejos.

            Fue entonces cuando escuché los gritos, las enfermeras pidieron auxilio, los médicos y los enfermeros acudían corriendo con jeringuillas y luego se quedaban congelados lanzando plegarias: Oh, Dios santo, decían. ¿Qué estaba pasando? Escuché los sonidos de una especie de animal enorme y tuve pánico. No me moví en todo ese tiempo hasta que los ruidos cesaron. Luego el silencio volvió pero no me atreví a salir. Me quedé dormido, acurrucado en el suelo preguntándome cómo podría vivir en ese lugar si ella no me quería cerca. Ni siquiera me plantee la posibilidad de que a ella le hubiera pasado algo.

            Entonces llegaron ustedes y me dijeron que ya no había peligro, que todos habían muerto pero solo quedábamos nosotros dos.

            Ella seguía sentada frente a su ventana...

            Y todos los demás estaban muertos. ¿Sabe lo que significaba eso? Que ella no me odiaba, me alejó para salvarme la vida.

 

 

Comentarios: 10
  • #10

    katti (miércoles, 03 octubre 2012 18:46)

    es Genesis?

  • #9

    tony (domingo, 11 septiembre 2011 10:33)

    Deberías leerte la historia "Entre la tumba y el ataúd". Entenderás muchas cosas.

  • #8

    laura (sábado, 10 septiembre 2011 20:25)

    hola sigo en espero de la continuacion de MIRADA PERDIDA
    o acaso ya no la continuaras porque me quede con muchas dudas y ciertamente me decepciono que la dejaras en ese final

  • #7

    Carla (martes, 16 agosto 2011 00:48)

    Buenooooooo... Estuve mucho tiempo esperando y para ser honesta quede un poco desepcionada. Me dejo con mas intrigas que las que respondio.

  • #6

    Tony (lunes, 15 agosto 2011 20:59)

    Es una chica joven, de unos veinte años y Selene tiene cerca de sesenta en este momento. No tiene que ver con las sombras, si te refieres a eso.
    Lo dicho, es alguien que todavía no ha sido presentada.

  • #5

    anonimo (lunes, 15 agosto 2011 20:46)

    de casualidad no sera la madre de la chica de las sombras? o.o

  • #4

    Tony (lunes, 15 agosto 2011 20:24)

    Ok, la historia es de lo más corta y deja más interrogantes de los que soluciona. Pensaba profundizar más pero más adelante, cuando podáis comprender quién es ella. Aún necesito escribir unas cuantas historias intermedias que la introduzcan adecuadamente.

  • #3

    Tony (lunes, 15 agosto 2011 20:01)

    La historia no da para más. No continúa. Al menos, desde el punto de vista del loco. Quien sabe si alguien la mencionará en otras historias, como ha ocurrido otras veces.

  • #2

    yenny (lunes, 15 agosto 2011 18:30)

    Interesante pero ¿es toda la historia o va a tener continuación?.

  • #1

    Antonio J. Fernández Del Campo (lunes, 15 agosto 2011 13:56)

    Escribe aquí lo que te ha parecido la historia.

Animal es el que abandona a su mascota.

Si es la primera vez que entras a la página, te recomiendo que entres al Indice.

¿Te gusta esta página?

 Ilustración por Wendy Naomi Arias Audiffred

El asesino que escribía cartas de amor

 

Libro primero de la recopilación de relatos más relevantes de la página.

Disponible a la venta. 

 

Haz click para ver detalles.

  

Ilustración por Antonio J. Fernández Del Campo.

 

Próximamente:  Segundo volumen recopilatorio.

 

Fausta

 

Ya disponible en papel

 

CONTACTO: 

 

Si quieres recibir por email los avisos de las novedades más recientes, inscríbete en el enlace siguiente.

 

Si quieres contactar conmigo directamente por email, escríbeme a esta dirección:

 

tonyjfc@yahoo.es

Chat

Contenido protegido por la ley

El disco de 2 Gb más pequeño del mundo
El disco de 2 Gb más pequeño del mundo