Raíces en el infierno

Parte 9

11 de abril de 2012

          Ayer nos han dado permiso de regresar a nuestras casas. Fue una grata sorpresa para todos, nos metieron en el Halcón y nos fueron dejando en nuestros domicilios no sin informarnos dónde sería el punto de recogida cuando vinieran a buscarnos.

          He cobrado mi primera nómina y me ha decepcionado un poco. Cobraba lo mismo por tres días de trabajo con Luis. Pero bueno, es el primer dinero limpio que me llevo al bolsillo en toda mi vida y me siento orgullosa de ello... Además, sólo he hecho una misión. Bien pensado no estoy tan mal pagada.

          Voy a salir de marcha a darle de comer a mi rajita, lleva todo este mes a dieta estricta.

2:45 de la madrugada

          No sé qué me ha pasado, he salido buscando un rollo y cada chico que me gustaba me entraban como corderos ante mi mirada seductora. Apenas abrirán la boca me asqueaban. Les he dado calabazas a todos por la sencilla razón de que eran desconocidos. ¿No es absurdo? Me explicaré: Esperaba encontrar «alguien» que me hiciera sentir que le conozco de toda la vida.

          Aún me cuesta olvidar a ese hombre con el que soñé y que no recuerdo su nombre pero en mi fuero interno esperaba encontrarlo ahí fuera y no ha sido así. Voy a tirar de agenda y llamaré a Carlos, a ver si un poco de sexo puro y conocido me quita los pájaros de la cabeza.

 

 

6:07 de la mañana

          ¡Buf! me he corrido tres veces, desde luego Carlitos es una máquina de follar. Aunque he necesitado cerrar los ojos e imagínate a otro encima de mí. No podía concentrarme si no lo hacía y ahora me siento satisfecha. El mejicano me ha dicho que piensa en mí a todas horas, que por favor le llame más a menudo... Nunca le di mi número, siempre le digo que le llamo yo. Imagino que si un día cometo ese error me va a incordiar todos los días así que he hecho bien. Creo que mi ausencia de mes y pico le ha convencido de que siente algo por mí, que lo más seguro es que se lo diga a todas.

          Lo que quería contar es que antes tenía que visualizar a Frank, ahora ha sido el hombre de mis sueños.

          Que ñoña sueno diciendo eso. Será la edad.

 

12 de abril de 2012

          He salido de compras. Me he pasado por varias tiendas de deportes y he conseguido varios conjuntos de hacer footing. Al no tener noticias del EIFCD he aprovechado para correr y practicar mi deporte favorito... Después del sexo, claro. He recorrido varias calles de Madrid saltando coches correteando por las paredes y he terminado en el parque del Retiro tomando un zumo de naranja antes de volver a casa. Esta tarde más. No quiero que el chulo de John se jacte de estar más en forma que yo, y mucho menos la nueva, Yenny.

          Otra cosa que quería comentar es que cuando comía viendo la televisión vi un extraño anuncio de un programa de citas. Un chico con pinta de "raro" (pelo largo, barba greñosa y voz casposa) se presentaba diciendo que buscaba una novia que aceptara sin problemas su oficio de Cazafantasmas. Su nombre era Antonio Crespo.

          Lo primero que pensé fue: «Quien va a ser la tarada que vaya a conocerle.». Pero me vino a la cabeza un recuerdo fugaz. Yo conocía a uno que se dedicara a buscar fantasmas aunque por más qué intenté recordar quién, no recordé a nadie... De la vida real. Era el hombre con el que sueño y estoy segura de que su nombre también era Antonio.

          Creo que voy a llamar a ese programa pero sé que es imposible que ese chico sea la persona que busco. Su cara no me sonaba de nada.

 

 

15 de mayo de 2012

 

          Me han prohibido documentar mis misiones. Ni siquiera debí decir en estas páginas que pertenezco a esa organización. Sólo puedo escribir de mi vida privada y eso haré.

          Ya tenemos al sexto miembro del equipo y es un ruso endiabladamente atractivo, su nombre es Dimitri.

          En cuanto completamos el pelotón nos enviaron a una isla deshabitada de las islas Baleares. Debe ser tan grande como tres estadios de fútbol y me llamó la atención que en pleno siglo XXI haya una isla así en el Mediterráneo, y encima española.

          Nos llevaron en un avión similar a los antiguos transbordadores espaciales, pero más grande y largo. Un aparato capaz de elevarse en vertical sin el menor ruido usando la antimateria que nos aísla del tiempo y de las fuerzas naturales como la gravedad e inercia.

          Paso de las órdenes de no contar nada, ni que fuera a publicarlo en Internet. Es más, si sorprendo a una sola persona leyéndolo tendría que matarlo. No puedo tolerar que conozcan mis secretos más íntimos.

          No hay mucho que contar de la misión, apenas encontramos resistencia, tres hombrecillos huesudos, desnudos y grises murieron antes de poder avisar a otros. El último habló en español suplicando que le escucháramos. Dijo que el planeta está en peligro y que cometíamos un error, ellos  intentaban salvarlo. John le silenció antes de que pudiera explicarse.

          Le grité:

          - ¿No podías haber esperado un poco?

          - ¿No ves películas? -exclamó mi compañero-. Ese bicho sólo pretendía ganar tiempo.

          Lo cierto es que no le he dado mucha importancia. Si nadie sabe que existen los grises, ¿quién los va a echar de menos?

          Dicen que están muy agresivos y no les importa demasiado que les vean. Estos fueron derribados por la Armada Española mientras sobrevolaban la isla y por eso nos mandaron con tanta urgencia. El ejército no debía encontrar nada.

          Fuimos en el Hércules del EICFD, que por lo visto es capaz de transportar incluso una pirámide, un aparato inmensamente grande pero más lento que los halcones. Aunque no mucho más, ya que tardamos media hora en aterrizar desde que salimos del hangar la base a más de tres mil kilómetros de distancia. En un halcón habríamos llegado en diez minutos.

          A lo que iba, fue una misión aburrida y abusiva, los enanos grises daban pena y estaban aterrorizados y de ningún modo eran tan agresivos. Ni siquiera nos dispararon, fue una matanza que no me divirtió en absoluto. Aunque la más afectada fue Lara, se lo noté en la cara ya que no dijo una palabra y no realizó un sólo disparo.

          Me cuesta olvidar sus cuerpos destrozados por nuestros fusiles láser.  ¿No pudieron capturarlos? Seguramente podían haberse explicado si les interrogamos. ¿Hay que ser tan bestia? Luego vendrán sus amigos en plan "Independence Day", masacrando a todo el mundo y la gente se preguntará, ¿Pero qué les hemos hecho? ¡Qué malos!

          No somos conscientes de lo que otros humanos hacen por ahí. La verdad es que bien pensado, la raza humana es muy hija de puta. No es de extrañar que todos los extraterrestres que vengan quieran exterminarnos.

 

 

18 de mayo de 2012

 

          Al final he mandado la carta. He vuelto a ver el anuncio del friki ese y me he dicho: «No pierdo nada. Además, así salgo en la tele.»

          A esperar si me llaman. Igual no porque sólo sale gente muy rara.

          Se lo he contado a Lara y la muy zorra se partido el culo de risa y ha dicho:

          - Eso no me lo pierdo.

          No sé ni para que le cuento nada, si hay algo peor que hacer el ridículo es hacerlo delante de conocidos que te lo restrieguen toda tu vida.

 

 

 

25 de mayo de 2012

 

          Me llamaron.

          No tardaron ni tres días. Me citaron en Telecinco a las siete de la tarde y fui sin peinar ni ropa elegante, como me pidieron. Fue una entrevista corta y una larga espera. Estuve a punto de marcharme.

          Cuántos años tienes, cuantas parejas has tenido, como vas de novios, eres extrovertida, te asustan las cámaras, que clase de chico te gusta... En fin, una vez rellenado el formulario, me hizo firmar y me terminó diciendo que pronto me llamarían.

          Pregunté de cuánto tiempo estábamos hablando y respondió que una o dos semanas.

          - No me han preguntado de me interesa algún soltero en concreto -repuse.

          - No es necesario, nuestro equipo de psicólogos se ocupa de emparejaros.

          - No creo que acierten -protesté.

          - Déjate sorprender -respondió sonriente.

 

          De modo que otra vez a esperar. Ahora tengo dos motivos para mirar mi móvil.

 

 

28 de mayo de 2012

 

          Misión urgente en Alaska.

          En los vestuarios me desnudé delante de mis compañeros del EICFD, como de costumbre antes de vestir la piel de grafeno, y cuando estaba en tanga y sujetador miré a John y le dije:

          - Me pregunto si fanfarroneas al decir que dejas a las mujeres babeando.

          Me quité el sujetador ante la mirada asombrada y desaprobadora de Abby.

          John se quedó mudó por la insinuación aunque no creía que fuera en serio. Lo hice lentamente y sin tapujo alguno.

          - No te cortes chica -bromeó Yenny con cara de incredulidad.

          - Ahora me vais a decir que no tenéis fantasías eróticas con ésta escultura, con el cuerpazo que tiene nuestro americano -la desafié-. No os cortéis, no soy celosa, acercaos.

          - Os advierto que si es una especie de broma no tiene ninguna gracia -advirtió John-. Aunque si he de ser sincero, me está gustando. Lástima que no haya mucho tiempo...

          Dijo eso cuando me baje el tanga y le di vueltas en mi mano con una sonrisa provocadora. Sus ojos se abrieron bastante más mientras me miraba. Ver mi vagina con una escasa tira de pelo oscuro le dejó sin aliento. Noté en sus ojos su deseo instintivo de acercarse a ella y lamerla como un perro a una tostada de foei grass.

          - Creo que no es el lugar ni el momento, yo os dejaremos solos pero el comandante nos está esperando... -Abby estaba nerviosa-. Me cambio y me voy, al menos esperad a que me vaya.

          - No me importa que mires -respondí-, me pone tener testigos. ¿Y a ti John?

          - Estoy de acuerdo con Abby, vístete y después de...

          Dejó de hablar cuando metí los dedos índice y corazón en mi raja y separé los labios con lentitud. Luego le tiré el tanga a la cara y con la otra mano jugueteé con mi excitado clítoris. Subí la pierna derecha al banco de modo que tuviera mejores vistas.

          Yenny sonreía pero se mantenía callada. A saber lo que pensaba.

          - Hay poco tiempo, yo que tú me apresuraba -sugerí.

          John se quitó la camiseta de algodón que llevaba y luego el pantalón, miró a Lara como si le pidiera permiso en silencio y ésta, sin responder, me observó a mí esperando que terminara la broma

          - Esto es absurdo, vístete anda -me insistió él, sin apenas voluntad.

          Me acerqué a él y le acaricie los pectorales, duros como rocas, cubiertos por bello rubio suave. Bajé las manos hasta su bóxer y se lo deslicé hacia abajo lentamente. Su pene, largo y duro, se liberó y contoneó como saludando a mi cercana vagina. Cuando se quitó los calzoncillos y los tiró sobre su mochila ya no le importaban las demás chicas. Dejó que siguiera acariciándolo hasta que llegué a su pene y moví los dedos arriba y abajo desde la cabeza a los testículos. Mis yemas apenas lo tocaban pero noté que se endurecía aún más. 

          Dicen que el tamaño importa, lo cierto es que no es del todo verdad. Lo más importante es la duración, y se puede compensar con alguien que se preocupa por excitarnos hasta corrernos y luego ya se dan el gusto a sí mismos.

          Ese pene prometía, por las venas marcadas que lo recorrían parecía de piedra. El falo subía y bajaba por los latidos de su corazón y el orificio del glande empezó a segregar líquido transparente.

          - Tu también puedes tocarme -le invité.

          Sus manos obedecieron, me cogió los pechos y jugó con ellos entre sus dedos. Me fijé en que las otras tres habían dejado de cambiarse y estaban en ropa interior muy atentas a nuestras evoluciones. Sus miradas eran de diversión.

          - Chicas si queréis vuestro trocito de John acercaos.

          Ninguna respondió.

          Nosotros seguimos a lo nuestro y Masters empezó a lamer mis pezones, duros por el frío y la excitación. Una de sus manos acarició mi vagina y jugó toscamente con mi clítoris. El dolor me éxito aún más y cerré la mano sobre su pene extendiendo su propio lubricante por su superficie. Lo apretaba fuerte y lo soltaba y John gemía de placer.

          Entonces me agarró por las caderas y me echo sobre el banco, se puso encima de mí y me penetró hasta el fondo. Entró con tanta facilidad que apenas lo sentí dentro mientras lo sacaba y volvía a introducirlo completo chocando con la pared de mi útero. Notaba su calor pero estaba tan mojada que el roce no lo sentía.

          Los dildos vibran y se calientan, hacen virguerías ahí dentro aunque el pene de John me hizo sentir satisfecha desde la primera arremetida. Además no fue cosa de segundos, me estuvo penetrando hasta que perdí la noción del tiempo y aguantó mi primer orgasmo. Grité como una loca y le mordí la oreja derecha hasta que gritó él. Creí que se corría pero sólo fue porque le hice daño y le dejé una marca.

          Iba camino de un segundo orgasmo cuando vi a Yenny desnuda y acariciando el pecho de John, que parecía un auténtico coloso, un dios. Yo estaba exhausta.

          - No quiero todo para mí, espera -saque su pene e mi interior, empapado en mis abundantes fluidos, dejando un enorme vacío dentro de mí y le invite a que siguiera con ella.

          Lejos de darme por satisfecha les observé mientras me seguía tocando.

          Yenny tiene los pechos más grandes que los míos y suerte no me importa demasiado John disfrutó más con ellos, los besuqueó, mordió, lamió y luego la recorrió con la lengua hasta la vagina, completamente rapada, como parece ser que se llevan ahora. Me gustó verlos y alcance el segundo orgasmo corriéndome con un chorro de fluido blancuzco.

          Cuando me sobrepuse, aún con mi vagina palpitando y mi corazón desbocado, busque con la mirada a Abby esperando verla con su traje de grafeno y lista para marcharse pero no la vi donde estaba, a ninguna de las dos. Lara y ella se habían unido a la orgía y junto a la duchas estaban haciendo un 69 sobre unas toallas. Al principio no me lo creía, las dos estiradas del grupo realizando un acto lésbico. Pero lo entendí de inmediato, se habrían puesto tan cachondas que debieron tocarse cada una a sí misma. Luego se mirarían y decidirían que no hay nada más placentero que una lengua suave satisfaciendo un clítoris. Las miré fascinada, yo seguía jugando con mi vagina resbalando mis dedos arriba y abajo mientras las veía hacerse el 69 más excitante que podía imaginar.  Lara tiene la piel muy blanca y contrasta con su vello púbico negro bien recortado. Sentí deseos de unirme a ellas en su frenesí, su piel se me antoja tan suave que parecía un ángel. Por su parte Abby es musculosa, estaba bronceada y al estar encima sus pechos de balanceaban hipnotizantes al ritmo de sus movimientos sobre Lara. Lamía con extrema ternura el clítoris rosado y terso, y penetraba la vagina con su lengua. Los labios mayores de Lara de abrían como una flor esperando ser fecundada. Sus ojos rasgados, casi orientales, su mueca de alegría y placer la hacían muy hermosa. Y su vagina también lo era, mojada, joven y de apariencia pura (como una virgen), deseaba ser Abby para sentir su sabor salado en la punta de mi lengua. En ese momento los envidié a todos y cerré los ojos mientras seguía tocándome en busca de un tercer orgasmo, el que me deja suficientemente satisfecha como para poder olvidarme del sexo un par de días.

           Cuando se levantaron, Abby de acercó a mi lado y me preguntó:

          - ¿Puedo?

          La cogí de los pelos y la atraje hacia mí, desesperada.

          Me lamió los labios tan delicadamente que parecía dispuesta a limpiar todo el lubricante natural que yo segregaba. Sorbió hasta la última hora y finalmente metió la lengua y rebuscó mi clítoris juguetonamente. Lo hizo tan bien que me estremecí de placer y temblé sin poder evitarlo. Pero aún no estaba satisfecha del todo y le dije a Lara:

          - Ven, déjame tocarte.

           Está se negó sonriendo, Yenny se había corrido y gritaba de placer. John, en cambio seguía pareciendo capaz de aguantar todo el día y cogió de la mano a Lara.

          - Es mi turno. Voy a ver si yo consigo que se corra.

          - No sabes con quién hablas, guapa, os penetraré a todas y me correré cuando yo decida.

          La agarró de la mano y la cogió en volandas dejándola cae sobre su pétreo pene y haciéndola soltar un gemido de placer al ser penetrada tan de golpe.

          - Uy Dios, esto sí que es un hombre -musitó.

          Al ser la más pequeña y ligera de las cuatro la subía y bajada como si fuera una muñeca y no le costar esfuerzo alguno. Sus pechos algo más menudos que los míos, apenas se movían. Pero Abby siguió lamiéndome y me recorrió un escalofrío. No sé si lamió donde nunca nadie lo había hecho, o que me empezaba a correr por tercera vez. Hasta ahora no recuerdo haberme corrido más veces en un mismo polvo y está parecía la ocasión perfecta para averiguar que le sucede a mi cuerpo con una cuarta corrida.

          Yenny seguida tocándose mientras nos miraba a todas. Tenía los pechos enrojecidos por el severo maltrato que les infligió el americano.

          Abby succionó, con mis labios mayores atrapados en su boca y me corrí por tercera vez. Noté que un chorrito de jugo salió de mí y mi compañera rubia lo bebida con voracidad, aunque fue menos abundante que la segunda corrida.

          Yenny también se corrió gimiendo de nuevo viéndonos a las dos y las salvajes arremetidas que John le propinaba a Lara.

          En ese momento mi vagina ardía demasiado y deseé que las embestidas llenaran la mía y no la de mi compañera.

          Abby se fue con Yenny y le dio el mismo excitante tratamiento de limpieza de vagina y al quedarme sola jugué con mis labios entre mis dedos deslizándolos por encima del clítoris y notando ya dolor por su medio roce. El placer se estaba diluyendo y lo busque con desesperación penetrándome con mis dedos pero me hacía daño. Quería correrme por cuarta vez...

          Entonces la puerta del vestuario se abrió de golpe y aparecieron varias personas. Nos quedamos helados y nos cubrimos instintivamente ante la idea de que Montenegro hubiera entrado a buscarnos.

          Pero no era él. Se presentaron.

          - Somos Chemo, Jaime y Alfonso, hemos escuchado que había una orgía. ¡Nos apuntamos!

 

 

          Y entonces me desperté sudando y mojada como si hubiera sido real. Cuando me encontré sola en la cama mordí la almohada y pensé horrorizada:

          - ¡Me he tirado a John Masters! ¿Cómo he podido caer tan bajo?

          Debí darme cuenta de que era una pesadilla porque el nuevo, Dimitri, no salía en ella.

           ¿Y estos pirados que me despertaron? A saber quiénes eran.

          Es curioso que en los sueños todo sea pura fantasía excepto las experiencias sexuales. Tenía la cama empapada y he tenido que cambiar las sábanas para seguir durmiendo.

 

 

Comentarios: 15
  • #15

    Tony (martes, 10 octubre 2017 13:42)

    Habrá continuación, esta tarde noche la publicaré si mis dolores no me lo fastidian.
    Sólo os digo una cosa, este relato es de un diario de una mujer de moral algo relajada, pero no significa que sea una historia erotico-festiva-pornográfica. No esperéis demasiado sexo en adelante.

  • #14

    Esteban (martes, 10 octubre 2017 12:56)

    Llegué a este sitio por simple azar y me ha fascinado esta historia. No sé si habrá continuación, pero apoyo la moción de los que han escrito antes de leer sobre una múltiple follada a Ángela. Mientras más tíos la gocen, mejor. Incluso podemos participar todos los que hemos escrito aquí.
    Saludos y mucho éxito.

  • #13

    xentrico (viernes, 06 octubre 2017 01:38)

    Yo quiero ver a Ángela sumisa en unos juegos sadomasoquistas.

  • #12

    Tony (martes, 03 octubre 2017 05:18)

    Ya, puede ser que gane lectores, pero no voy a hacer más relatos como este por que aquí tiene sentido en la mente de Ángela, que es una chica muy "alegre".
    En futuros relatos no será su diario asi que disfrútadlo bien ya que este que será el último.

  • #11

    Alfonso (martes, 03 octubre 2017 04:47)

    Seguramente habrá muchos menores de edad leyendo las historias si cuelgas ese cartel, Tony. O quizá te beneficie ponerlo para aumentar el número de lectores, jejeje.

  • #10

    Tony (lunes, 02 octubre 2017 12:05)

    Bueno, debería poner un cartel en la página indicando la edad mínima para leer los relatos.

  • #9

    Vanessa (lunes, 02 octubre 2017 02:47)

    Yo también apoyo la moción de Alejandro et al. Me d risa cómo éste pasó de ser un sitio de historias sobrenaturales a uno de contenido erótico, jejeje.

  • #8

    Alejandro (domingo, 01 octubre 2017 14:51)

    Fue una parte bastante buena y rara a la vez: pasé de estar excitado e interesado en la historia a reirme como loco cuando aprecieron Jaime y compañía. Yo también quiero ver cómo tres o más miembros viriles hacen gozar a los agujeros de Ángela. jejeje
    Saludos desde las Canarias.

  • #7

    Tony (sábado, 30 septiembre 2017 10:25)

    Si alguno/a queda embarazado de una niña, quizás debería llamarse Ángela.
    Sólo es una idea.

  • #6

    Alfonso (sábado, 30 septiembre 2017 02:07)

    Me ha gustado esta parte sobremanera. Concuerdo con Jaime y Yenny: ya tuvimos sexo de un hombre y catro mujeres, solamente falta la orgía de una mujer y varios hombres (al menos 3). Voto por que la siguiente parte sea la continuación del sueño de Ángela con todos nosotros con una triple penetración.
    Como anécdota, os cuento que a mitad de la historia quedé tan cachondo que me follé a mi esposa a mitad de la sala :).
    Honestamente, creo que es la mejor historia de esta página.

  • #5

    Yenny (viernes, 29 septiembre 2017 05:05)

    Que mal momento escogió Ángela para despertar, aunque tengo que admitir que es la primera vez que paso de estar excitada a morirme de la risa jaja, gracias Tony de verdad necesitaba reír de esta manera acabas de alegrar mi semana.
    Aunque esta parte no fue un gran avance en la historia, es una de mis favoritas me diverti mucho.
    Chicos ya tuvieron mucho sexo lésbico ya pueden dormir tranquilos :)

  • #4

    Chemo (jueves, 28 septiembre 2017 03:13)

    Todo iba bien hasta que se despertó Ángela. Me he quedado con ganas de leer qué hubiese pasado después. Concuerdo con Jaime: todavía hay muchas cosas que no le hemos hecho a Ángela y sus amigas. Yo doy el segundo voto por una realidad alterna donde todas son muy cachondas.
    Chemo lleva mucho tiempo sin acción en esta historia.

  • #3

    Tony (miércoles, 27 septiembre 2017 04:33)

    Ya veremos Jaime;-b

  • #2

    Jaime (miércoles, 27 septiembre 2017 04:01)

    Esta historia se hace cada vez más interesante. Me imaginé lo que pasaría desde que ví la imágen de PEGI 18. Comenzó algo aburrido pero me encantó cuando llegó a la parte de la orgía; mentiría si sigo que no me excité mientras me imaginaba las escenas.
    Lo malo es que terminó cuando aparecemos tus lectores en escena. Falta todavía que Ángela explore más posiciones sexuales: voto por que en la siguiente parte Chemo, Alfonso y yo hagamos una triple follada a Ángela y sus amigas ya que ella no pudo correrse cuatro veces seguidas.

  • #1

    Tony (martes, 26 septiembre 2017 15:33)

    Espero que nadie lo haya leído sin tener cumplidos los 18.
    Y a los demás, espero que os haya gustado.

Animal es el que abandona a su mascota.

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