Tierra de dragones

19ª parte

Subieron a la nave y se quedaron sentados en los asientos de tripulación, indecisos y perdidos.

            -¿Cómo pudo hacerlo sabiendo lo que pasa después? -Se preguntaba Antonio aún destrozado por dentro.

            -La tenían lavado el cerebro. No te preguntes por qué hacen las cosas los fanáticos y los estúpidos -respondió Ángela.

            -¿Qué hacemos ahora? -Preguntó Amy.

            -Volver... -replicó Antonio.

            -No nos queda otra -Ángela ocupó el asiento de piloto.

            -No, tengo que volver con mi madre.

            -Está muerta, ¿para qué? -escupió Amy.

            -Ahora ya sabemos que John no vendrá nunca. Abby cumplió su misión pero no logró matarme.

            Miró a Ángela con determinación.

            -¿De qué hablas? Tu madre y tú estáis hechos papilla, pues claro que lo ha cumplido. ¿Qué crees que puedes hacer por ella?

            -Lo que sea necesario.

            «Tendrás que evitar mi muerte, esa es tu misión -creyó escuchar la voz de Abby otra vez, en su mente-. Y espero que uses todos los medios a tu alcance. ».

            Negó con la cabeza cabreado. ¿Cómo pudo pedirle eso si pretendía hacer lo que hizo? Ella nunca quiso salvarlo, su misión era borrarlo de la historia y no titubeó un segundo cuando tuvo la ocasión a su alcance.

            Antonio bajó de la nave activando el escudo óptico de su traje y no atendió a sus compañeras, que le preguntaban qué estaba haciendo.

            Regresó al pasillo, recogió su arma ruidosa (que había olvidado llevarse por el shock del momento) y la cargó al hombro. No le importó que tintinease a su paso. Pronto vio a Ángela y Amy a su lado, que le seguían sin hacer más preguntas.

            -No os necesitaré -les dijo.

            -Somos un equipo y tenemos curiosidad. ¿Qué vas a hacer? -indagó Amy.

            -Hay una cosa que no sabéis sobre mí y me gustaría que siguiera en secreto. Por favor regresar.

            La mujer soltó una risotada y respondió.

            -Ahora sí que no pienso perdérmelo.

            -No, si pretendías que nos fuéramos por las buenas, la has cagado amigo -se mofó Ángela.

            -Joder... -Antonio resopló pero no se detuvo hasta llegar a la habitación de su madre.

            Había tal cantidad de gente en el pasillo que no fue posible ni acercarse a la entrada. Apuntó con el arma de Irving a una ventana del hospital donde no vio a nadie cerca y disparó. El cacharro explosionó en su mano disparando una amalgama de hierros y monedas que trituraron la ventana y las inmediaciones, abriendo un boquete del tamaño de un elefante.

            Tuvo que soltar el arma porque, a pesar del guante de grafeno, le estaba abrasando la mano.

            El nuevo alboroto consiguió el objetivo que pretendía, aterrar a todos los presentes que se batieron en desbandada por las escaleras buscando auxilio y poniendo tierra de por medio.

            -Sabía que me sería útil -murmuró.

            -¿De dónde has sacado ese juguete? -Preguntó Amy.

            -Se lo quité a un tipo contemporáneo tuyo llamado Irving. Tuve suerte que no me lo disparara. Ahora que he dejado evidencias de nuestra presencia aquí el EICFD de esta época silenciara todo lo que pase.

            Regresó a la habitación y vio que la habían acordonado con cintas de plástico rojo y blanco para que la policía examinara el área sin que nadie la contaminara con pruebas.

            Se coló adentro y se acercó a la cama reventada y llena de sangre y hollín.

            -¿Qué hace ahora? -Preguntó Amy.

            Se colaron tras él y mantuvieron la distancia, la justa para poder verle sin molestar.

            -Parece que va a rezar por ella -opinó Ángela al ver que se arrodillaba.

            -Está como una cabra -añadió Amy.

            -Por favor, necesito silencio -cortó Antonio-. Escucho todo lo que decís, por si lo habéis olvidado.

            -Lo siento -la rubia sonrió mordiéndose el labio.

            Transcurrieron unos minutos, escucharon que bomberos y policía examinaban el pasillo con armas y avisando a gritos a la gente para que no se acercara a esa área. Por suerte en la habitación no buscaron por lo que estuvieron tranquilos.

            -Va a ser complicado salir de aquí -opinó Ángela, al ver el jaleo de fuera-. Y pueden encontrar la nave si expanden la búsqueda.

            -Marcharos -dijo Antonio-. No hacéis nada conmigo.

            -No podemos dejarte, te vienes con nosotras.

            Antonio se levantó enojado.

            -¡Pues cerrar la boca! Necesito concentración.

            -Una última pregunta -respondió Amy, enseguida-. ¿Qué rallos estás haciendo?

            -Voy a resucitarla.

            Ambas se quedaron sin palabras y miraron pasmadas. Amy soltó una carcajada que contagió a la capitana. Antonio se enfureció.

            -Si tanta gracia os hace, marchaos. Por eso dije que prefería que siguiera siendo secreto.

            -Calla, Amy, que esto tiene que ser interesante. Déjale concentrar.

            -Lo que usted diga, capitán -aceptó Amy.

            «Por fin silencio -pensó-. Génesis necesito tu ayuda. Es urgente, deberías haberlo previsto y no me has prevenido al respecto. Dime que estás ahí... Tengo que oír tu voz, todo esto debe tener solución.»

            Siguió arrodillado, respirando lentamente, vaciando su mente, esperando con desesperación escuchar la voz de quien le había ayudado en los momentos más críticos de su vida.

            Pero no hubo la menor respuesta. O ella no podía atenderle en ese tiempo o sencillamente no era capaz de concentrarse lo suficiente para escucharla. Si la llamaba con ansiedad sabía que no sentiría la suave y dulce voz de su invocada. Los nervios, el miedo, la presión eran como olas en un océano que debía estar en calma y él no podía conseguir el mar cristalino que su mente precisaba.

            «No necesitas el traje» -fue lo único que recordó. La última vez que Génesis le ayudó le dijo que para conseguir milagros no necesitaba el traje, sólo fe.

            «No lo necesito si te tengo a ti, pero tú tampoco estás. Ayúdame».

            El silencio fue la respuesta.

            -No lo necesito... Maldita sea, ¿por qué no me lo puse al venir?

            «Nunca pierdas la fe»-esta vez recordó la voz de Elías cuando se despidió de él y le permitió quedarse el traje de los pleyadianos.

            Se levantó mirando los restos de su madre y con lágrimas en los ojos extendió las manos hacia ella.

            -Madre, nada de esto te ha ocurrido... Estás curada.

            Amy miró a Ángela. Estaba enojada y la pidió silencio con un gesto del dedo. Ambas parecían emocionadas porque fue una escena tremendamente emotiva ver a un hijo tratando en vano que su madre volviera a la vida.

            Como era de esperar, no pasó nada.

            La mente de Antonio se llenó de odio hacia Abby. Aún era incapaz de asimilar su traición.

            -¡Nada de esto ha pasado! -Gritó, llorando-. ¿Por qué lo has hecho? Confiaba en ti.

            «No dudes y tu voz se cumplirá»-escuchó al fin, en sus adentros, avivando el latido de su corazón.

            Era Génesis.

            Cogió aire y se imaginó la cama como estaba un momento antes, a su madre mirando hacia la puerta hablando con su abuela.

            -No hay dudas si estás conmigo -susurró lleno de fe.

            «No cometas el mismo error» -siguió escuchando la voz de Génesis.

            ¿Cuál? ¿Resucitar a su madre? Si no lo hacía el mundo estaba sentenciado. No era egoísmo.

            Entonces recordó a su yo del futuro en la pantalla de televisión. "Hay dos destinos, uno en el que tú vives y salvas el mundo y otro donde Abby vive y trae a los dragones. Uno causa al primero provocando un ciclo temporal. Tenéis que romper el bucle."

            «Yo vivo... Ella muere. No he roto nada. Mierda, ¿tengo que resucitar a esa traidora?» -resopló.

            Meditó unos instantes. ¿Quién le garantizaba que no volvería a intentar asesinarlos cuando volviera a la vida? Nadie.

            Génesis apareció ante él y pudo verla con los ojos cerrados. Su resplandor era tan fuerte que se sintió abrumado por su presencia. Su pelo negro ondeaba sobre su cuerpo de luz pura que flotaba a escasa distancia. Se acercó a él y le tocó la frente. Entonces vio lo que ocurrió en el otro camino del tiempo, donde él estaba muerto:

            En aquel curso del tiempo Abby los mataba a ambos porque no estaban Ángela y Amy. El destino del mundo era lo que habían visto. Así fue como encontraron el planeta dominado por las bestias donde llegaron hasta las dos guerreras y éstas les acompañaban al pasado, evitando su muerte y la de su madre. Abby moría. El tiempo se corregía y su año de origen volvía a la normalidad pero al regresar, el EIFCD y la organización tratarían de destruirle al comprender que Abby había fracasado, empecinados en destruirle desde sus orígenes. Con ayuda de las dos guerreras y del traje los destruía, al EICFD y a los miembros de la Organización. El mundo estaba a salvo, por lo que al llegar al futuro de nuevo, él y la Teniente, se encontrarían a su yo del futuro. Entonces regresarían a 1972 embaucado por Abby a contarle que John viajó a su nacimiento para destruirle, una treta ya tenía planeada desde un principio. Estado solos, ella conseguiría destruirle comenzando todo el bucle de nuevo, ella viva, él muerto, la tierra destruida.

            «Abby debe vivir y ayudarte a evitar la destrucción del EICFD -explicó Génesis-. Es la única forma de terminar esta infernal espiral de destrucción.»

            Ahora lo comprendía todo. Aunque al analizarlo se dio cuenta de que era muy difícil de entender.

            Abrió los ojos con determinación y exclamó:

            -Que el tiempo regrese hasta un momento antes de que Abby dispare.

            Al instante la dantesca escena de la habitación con paredes manchadas de sangre y hollín se transformó en la que vieron cuando Abby le preguntaba si estaba seguro de que era su madre. Ellos tres lo contemplaron todo, inmunes al retroceso temporal.

            -Ni se te ocurra -amenazó Ángela, apuntándola a la cara con su fusil de plasma.

            La teniente levantó las manos sorprendida.

            -No puedo creerlo -dijo Amy que también apuntaba a Abby asustada-. ¿Cómo lo ha hecho?

            -Ahora te creo amigo -declaró Ángela-. Tú puedes salvar el mundo,... Joder, nunca he visto nada igual.

            -¿Por qué me apuntáis? -Preguntó la teniente, confundida.

            -Estoy salvándote la vida, Abby -replicó Antonio, furioso.

            -¿Mamá? ¿Dónde has ido? -Su madre buscaba extrañada a su abuela, que para ella, un momento antes estaba allí y había desaparecido. Ellos estaban justo ahí pero sus escudos ópticos les hacían invisibles y sus voces quedaban silenciadas bajo sus cascos. De hecho el tiempo sólo retrocedió para Abby y su madre, el resto del hospital seguía sumido en el caos.

            Aprovecharon la confusión que aún reinaba en toda la planta, esquivaron policías y bomberos para subir a la azotea y regresar al Halcón. Abby les acompañó con los brazos en alto y Antonio llevó su fusil envolviéndolo en el abrigo de su abuela. Sabía que si lo tocaba con su mano explotaría, era la única arma que conservaba el sistema de seguridad del código genético y no podía dejarla en el hospital.

            Una vez en el Halcón, tras elevarse en el aire y lejos del hospital, Antonio se sentó frente a la teniente.

            -¿Por qué? ¡Tú sabías lo que pasaría si yo moría!

            -No me grites, no sé de qué hablas -Abby miró a Ángela -. ¿Qué diablos os pasa?

            -Volverán a matarte si no nos explicas lo que ha pasado ahí abajo -bramó Antonio con una furia tal que hizo temblar los hierros del fuselaje de la nave.

            -¿Matarme? -la teniente estaba confusa-. Y debes creer que gritándome voy a responder -replicó burlona-. Admito que tu aliento huele a alcantarilla y he tenido que superar torturas menos desagradables que esa pero no sé de qué estás hablando

            -La máquina del tiempo nunca estuvo estropeada -continuó Antonio-. Tú nos llevabas a donde querías de modo que tuviera sentido para mí que te llevara junto a mi madre, entonces la mataste y luego me disparabas a mí. Pero tú sabías las consecuencias de que yo muriera, ¿Por qué lo hiciste entonces?

            -¿Qué dices? Tú no has muerto, ni tu madre -protestó la teniente-. Entonces dime, ¿en serio crees que hemos detenido nada? Vuelve a 2016 -les retó-. Veremos si ha cambiado algo o eres tú el causante de la destrucción.

            -Veamos, vinimos a este tiempo a detener a John Masters. De momento solo te hemos detenido a ti por lo que entiendo que tu colega sigue ahí abajo con idea de matarme a mí y a mi madre. Ahora que se ha montado todo ese jaleo sabe dónde encontrarla pero si yo no lo sabía hasta este momento es porque nadie en el EICFD estaba enterado. Ahora he dejado evidencias y ellos se van a enterar por lo que John puede encontrarla y matarla. No, guapa, no pienso volver todavía. Tú te quedas aquí, nosotros vamos a esperar a tu colega.

            -¿En la nave? -Protestó Ángela-. ¿Y si logra soltarse y nos deja aquí tirados?

            -Sí, tienes razón.

            Aterrizaron en la azotea de un edificio del centro de Madrid y la dejaron allí en ropa interior.

            -No te muevas de ahí o tendremos que abandonarte cuando regresemos a nuestro tiempo.

            -No me dejéis así... ¡Por favor! Todo esto es innecesario. ¡John nunca viajó a este tiempo a por ti! Yo sabía que lo hizo una vez pero fue por otros motivos que no tienen nada que ver. Utilicé ese registro para convencerte de traerme... ¡Por favor! No me dejéis así.

            -Yo creo que no miente -dijo Ángela.

            -Recogedla, sólo quería que lo admitiese. Es obvio que se inventó esa misión, sino mi madre estaría muerta mucho antes de llegar nosotros.

            -Pero es una buena forma de vengarnos... -añadió Amy sonriendo con maldad.

 

            La volvieron a subir a bordo aunque no la vistieron. Hicieron el viaje de regreso a 2016 y el mundo seguía como lo dejaron antes de empezar la odisea temporal. Madrid existía con su contaminación y tráfico infernal, lo que demostraba que John no mató a su madre.

            Para continuar con la venganza dejaron a Abby en ropa interior, sin ningún tipo de identificación y la soltaron en medio del aeropuerto de Barajas.

            -¡No me hagáis esto! -Exclamó histérica.

            -No estás en posición de exigir nada -respondió Antonio.

            Alejaron el Halcón de ella quedando completamente expuesta a la vista cuando el escudo óptico dejó de protegerla. Abby siguió gritándoles desde el arcén de la carretera mientras se elevaban.

            -Espera hombre -pidió Amy-. Déjame con ella para que la vigile. No queremos que le pase nada, ¿no? Es una pequeña venganza, no vamos a ser tan cabrones... Ni tan estúpidos como para perdérnoslo.

            -Se merece lo que le pase -bufó Ángela.

            -Estoy de acuerdo, pero quiero verlo -apoyó Amy con sonrisa malévola.

            -Está bien -aceptó Antonio-. Volveremos a por vosotras cuando nos avises.

            -Hazle algunas fotos para reírnos también nosotros  -añadió Ángela.

            -Descuida capi.

 

            Amy saltó del Halcón con el escudo óptico activado y corrió tras la teniente, que estaba muerta de frío ya que a pesar de ser pleno mes de agosto era muy temprano y la temperatura rondaba los quince grados. Corría hacia la terminal del aeropuerto con los brazos cruzados y frotándoselos con las manos.

            Llegó hasta la entrada pasando frente a la fila de taxistas que esperaba a las puertas. Varios salieron de sus vehículos silbando a su paso. Uno de ellos exclamó con voz de salido:

            -¡Quisiera ser pedo para tronar entre esas nalgas!

            Las carcajadas fueron tan humillantes que enrojeció y aceleró, avergonzada.

            Al entrar en la terminal, robó una chaqueta de lana gris a una despistada pareja que estaba sentada en uno de los bancos y se la puso mientras buscaba algo. Amy la siguió divertida y la vio detenerse en un puesto de facturación donde no había nadie esperando. Aprovechó para sacarle una foto entre risas.

            Poco después apareció un policía al que casi se le salen los ojos de las órbitas al verla con tan poca ropa, pero fue muy servicial y agradable.

            -Perdone, me han robado todo y no tengo ni cartera ni nada... Necesito llamar a mi casa y hacer la denuncia.

            -Vaya, qué mala suerte... -dijo el policía, que debía tener cerca de cuarenta años y no le quitaba el ojo a sus piernas-. Claro, venga conmigo, la dejaré llamar a quien quiera.

            -Qué lista es la cabrona -bufó Amy-. Esta no necesita transporte, venir a por mí, voy al punto de recogida.

 

Comentarios: 15
  • #15

    Yenny (jueves, 23 febrero 2017 17:22)

    Por fin se puede comentar sin el captcha :)
    Cuídate del catastro Tony jajaja, espero que se recuperen pronto en casa y que no caigas enfermo.

  • #14

    Tony (miércoles, 22 febrero 2017 11:57)

    Catarro Google, catarro. Maldito autocorrector.

  • #13

    Tony (miércoles, 22 febrero 2017 11:56)

    Creo wue lo he conseguido. Proximas partes sin capcha.
    No he podido subir la siguiente por Catastro masivo en casa. No he caído yo aún pero soy quien cuida a los malitos.

  • #12

    Chemo (sábado, 18 febrero 2017 02:49)

    Primeramente, agradezco que Tony haya conseguido la foto de Abby. Aunque debo decir que quedé un poco desilusionado con la foto; esperaba una foto más explícita. Seguramente Tony tiene las mejores fotos que sacó Amy ocultas en su armario y no las quiere compartir, jeje. Por cierto, ni yo digo esos piropos tan vulgares, jaja.
    En segundo lugar, el diagrama ayuda a clarificar el proceso del viaje en el tiempo. Parece que la historia ya va llegando a su fin. Me ha gustado mucho la historia, espero que haya continuación.

  • #11

    Yenny (viernes, 17 febrero 2017 21:22)

    Me gusto el gráfico, se puede entender algo mejor aunque quiero saber que hay debajo del upss( esperaba que se escape un pequeño adelanto).
    A esperar la siguiente parte para saber que pasará con Abby, si Antonio logrará solucionar todo este lío y que ocurre en la isla si van a sobrevivir o no.
    Porfa sube pronto la próxima parte Tony :)

  • #10

    Jaime (viernes, 17 febrero 2017 02:27)

    Creo que entiendo mejor la teoría, Tony. Gracias por el diagrama. El único problema que veo es que la teoría de Tierra de Dragones no sigue la ley de Causa-Efecto. Simplemente, si Abby llegó a matar a la madre de Antonio, ¿cómo podría Antonio siquiera existir y evitar que su madre no muriese? Este evento afectaría el flujo del río futuro, ¿no? En fin, me parece interesante la historia y esperemos que los protagonistas logren romper el bucle temporal.
    Por cierto, no soy un experto en el tema, pero entiendo que las demostraciones de existencia/inexistencia de Dios se deben principalmente a las definiciones de Dios, así como las hipótesis que se plantean, que no necesariamente son compatibles.

  • #9

    Tony (jueves, 16 febrero 2017 19:16)

    La teoría es la que expone Abby, el tiempo es como un río en el que todos vamos en la misma corriente, si construyes una máquina que coja agua de la desembocadura pueda expulsarla a presión, puedes ir a donde nace el río y con ese mismo agua echar abajo una montaña y cambiar su curso.
    El agua que has usado no desaparece, se une al nuevo torrente.
    En este caso Antonio y Abby viven atrapados en dos posibles cauces. Uno causa la existencia del otro. Esto lo entendéis mejor en el gráfico que he dibujado si seguís el orden numérico. El bucle es del 1 al 7, y lo que veis como 1= 8 y el 2=9....
    Espero que podáis entenderlo.
    Ahora subo el gráfico.
    Tomar en serio a una filosofía es absurdo, la prueba está en que los hay que han demostrado a Dios con sus teorías y los hay que han demostrado que Dios no existe. La filosofía es como Internet, busques lo que busques lo encontrarás, aunque sea mentira.
    Lo que cuento aquí es una teoría más, quizás algún día se descubra que no era tan descabellada o nadie se acordará, o quizás sea mentira .

  • #8

    Yenny (jueves, 16 febrero 2017 17:16)

    Ahora que lo pienso me parece que Tony trabaja con la teoría de una sola línea temporal y que los cambios que se hagan en ella repercuten en el futuro, ahora si vas a tener que explicar porque Antonio no muere jaja, quién sabe tal vez porque su madre realmente no llega a morir.
    En serio ya me estoy enredando demasiado y hacen trabajar mucho a mis neuronas.

  • #7

    Yenny (jueves, 16 febrero 2017 17:01)

    Lo bueno de los viajes en el tiempo es que todo es teoría y suposiciones, con imaginación se pueden llenar cabos.
    Como dice Jaime no debería ser posible que Antonio siguiera vivo después que asesinan a ambos en el pasado, pero nada nos asegura que alterar el pasado tiene consecuencias en el futuro, por ejemplo tal vez sólo se crean futuros alternos que no se entrecruzan de modo que cada uno sigue su linea temporal.
    No se si se entendió bien, pero creo que las historias se pueden basar de las teorías existentes y modificarlas para crear teorías propias mientras logren darle coherencia.

  • #6

    Jaime (jueves, 16 febrero 2017 13:53)

    Desfortunadamente como mencioné al inicio de la historia, hay varias paradojas que no terminan de resolverse. No me queda claro cómo Antonio sigue vivo cuando ya han matado a su madre antes de que naciese. En filosofía, muchos sostienen que viajar al pasado es imposible porque se quebranta la ley de Causa-Efecto y se crean paradojas. Pensad un poco al respecto y lleguen a sus propias conclusiones.

    En fin, como historia está bastante interesante. Aún no sé cómo entran en la historia principal Jaime y los demás en la isla.

    Por cierto, Abby no tiene algo más aparte de una chaqueta en la foto. Hasta se hizo una cola de caballo. Concuerdo con Alfonso, creo que hubiese sido más ilustrativa y realista otro tipo de foto.

  • #5

    Alfonso (jueves, 16 febrero 2017 04:26)

    Qué lío me ha causado esta historia. Voy a pensar en lo del bucle temporal y vuelvo a comentar.

    Estoy seguro que Chemo te va a pedir las fotos de Abby, Tony. jajaja. No sería mala idea que las pusieras aquí para que todos nos burlemos de la zorra, jaja.

  • #4

    Yenny (miércoles, 15 febrero 2017 20:49)

    Pero Chemo seguro va a querer la foto sin la chaqueta y donde Abby muestre todos sus atributos jajaja
    Pd.: Put* recaptcha lo odio espero que lo saquen pronto.

  • #3

    Tony (miércoles, 15 febrero 2017 18:02)

    Sigo insistiendo en que el re captcha es impreciso y desquiciante. Para subir mi comentario necesite tres intentos.
    A ver este o que me lleva...

    Por cierto, no ha sido fácil conseguir esa foto de Abby. Todo por Cheno.

  • #2

    Yenny (miércoles, 15 febrero 2017 16:17)

    Ya me confundí con tantos bucles jajaja, al final necesitaré ese esquema para entender.
    Génesis regresó que bien porque es la única que pueda ayudar a Antonio con el EIFCD.
    ¿Qué pasó en la isla? no nos dejes con la intriga Tony.
    Próxima parte porfaaa
    Pd. Soy un robot, ese recaptcha es cosa del diablo sólo una mente maquiavelica inventaría eso.

  • #1

    Tony (miércoles, 15 febrero 2017 11:55)

    Ahora es cuando Jaime se lo va a pasar bien sacando cabos sueltos. No olvidéis comentar. No os preocupéis por el test que os obligan a hacer, al final no seréis robots.

Animal es el que abandona a su mascota.

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